“El mérito principal del hombre consiste en resistir a los impulsos de su naturaleza.”
Samuel Johnson: El Gigante Literario del Siglo XVIII
Es una de las figuras literarias más importantes de Inglaterra: poeta, ensayista, biógrafo, lexicógrafo, es considerado por muchos como el mejor crítico literario en idioma inglés.
Biografía: Samuel Johnson (1709-1784) fue un escritor, lexicógrafo y crítico literario inglés, figura central de la vida intelectual londinense del siglo XVIII. A pesar de problemas de salud y dificultades económicas, produjo obras fundamentales como su famoso diccionario y estableció el Club Literario.
Estilo Literario: Estilo neoclásico, preciso y moralizante, con un lenguaje rico y estructurado. Combinaba erudición con agudeza crítica, defendiendo la claridad y el orden en la escritura mientras mantenía un tono humano y a veces satírico.
Tono / Sentimiento: Respetuoso y admirativo, destacando su legado intelectual y perseverancia personal
Contexto Histórico: Vivió durante la Ilustración británica, un período de avances intelectuales y científicos. Su obra refleja los valores de razón, orden y moralidad de la época, mientras Londres se convertía en centro cultural y comercial del Imperio Británico.
Datos Curiosos:
- Tardó 9 años en completar su diccionario trabajando casi solo
- Su gato Hodge era famoso y Johnson le compraba ostras regularmente
- Fundó el Club Literario que reunía a las mentes más brillantes de Londres
- Sufría del síndrome de Tourette, lo que afectaba sus movimientos y habla
Obras Clave: Diccionario de la Lengua Inglesa, Vidas de los Poetas, Rasselas, La Vanidad de los Deseos Humanos, Irene
“En todas partes está atestiguada esta sombría verdad: el mérito oprimido bajo el peso de la pobreza, se levanta lentamente.”
“El que voluntariamente persevera en su ignorancia, se hace culpable de todos los crímenes que la ignorancia produce.”
“La piedad es el único y adecuado alivio de la vejez. El que se hace viejo sin tener ninguna clase de esperanzas religiosas, a medida que declina hacia la senil imbelicilidad y siente amontonarse sobre si incesantemente sufrimientos y tristezas, se derrumba en un abismo sin fondo de miserias, en que cada nuevo pensamiento le sumergemás y más, y donde no encuentra sino nuevas gradaciones de angustia y nuevos precipicios de horror.”