Skip to main content

Y pasó el hombre sigilosamente, con un

Y pasó el hombre sigilosamente, con un poco de as...

Y pasó el hombre sigilosamente, con un poco de asco, mirando a diestra y siniestra, como una reina anciana que visita un hospital. Parecía un tanto avergonzado del espectáculo: de aquellos cajones grises, blancos o negros, que tanto asustan a los hombres, y de aquella luz amarilla y sucia que daba al local cierto aspecto de taberna.


Te pueden interesar también



  • Pienso que en la vida solamente tienes dos opciones: o intentar ser feliz, o morirte de asco. Yo intento ser feliz.



  • A Leopoldo Moreau, no lo saludaba ni cuando militamos juntos en la UCR. Le tengo asco personal.



  • No querían tocarlo; les inspiraba el mismo asco que una araña gorda a la que no se quiere aplastar con la mano.



  • Los recuerdos son siempre un asco...



  • Vamos a tocar ahora un blues… Esa música antigua, vieja, que hacían los negros, ¿Viste? ¡Un asco!