Skip to main content

Frases de Azar

Frases de Azar. Encuentra docenas de Frases de Azar con fotos para copiar y compartir.

16


  • El azar nos ofrece su doble vía vos con tus soledades yo con las mías.




  • Del azar de lo leído depende lo que eres.




  • El hombre tiene mil planes para sí mismo. El azar, sólo uno para cada uno.




  • Las cosas más importantes de la naturaleza parecen ser resultados del azar o de accidentes.




  • El azar no es más que la medida de la ignorancia del hombre.




  • Azar es una palabra vacía de sentido; nada puede existir sin causa.




  • No existe el azar, Dios no juega a los dados.




  • Las vidas de nuestros hijos jamás deben ser dejadas al azar.




  • El azar traza a veces caminos imposibles.




  • El azar es casi siempre favorable al hombre prudente.




  • Yo le quería decir que el azar se parece al deseo.




  • Lo que llamamos azar es nuestra ignorancia de la compleja maquinaria de la causalidad.




  • Siempre estoy a la altura del azar; para ser dueño de mí tengo que estar desprevenido.




  • Sin una matemática sólida, los negocios se convierten en un costoso juego de azar en el que uno apuesta su propio dinero y también el ajeno.




  • Ese elemento que no puede presentarse ni en relación con la repetición ni con la variación. Algo que no tiene cabida en la lucha entre esos dos términos, que se rebela a ser puesto o a ser restablecido en relación con otra cosa… El elemento es el azar.




  • Hay personas que no pueden contar con nada, ni siquiera con el azar, pues hay existencias sin azar.




  • Salzman percibió la invasión de otro pensamiento usurpador: ¿Es el azar el nombre de nuestra ignorancia o el universo contiene episodios impredecibles?




  • Aunque no hubiera azar en este mundo, nuestra ignorancia de la causa real de un suceso tendría la misma influencia sobre el entendimiento y engendraría un tipo de creencia u opinión similar.




  • Ninguna actividad humana guarda una relación más universal y constante con el azar como la guerra. El azar, juntamente con lo accidental y la buena suerte, desempeña un gran papel en la guerra.




  • Librar todas las cosas de la servidumbre de un fin. En las cosas encuentro yo esta seguridad bienaventurada: Que todas bailan con pies de azar.




  • Si nuestros instintos se limitaran al hambre, la sed y el deseo, seríamos casi libres. Pero nos conmueve cada viento que sopla, cada palabra al azar, cada imagen que esa misma palabra nos evoca.




  • La ciencia no me interesa. Ignora el sueño, el azar, la risa, el sentimiento y la contradicción, cosas que me son preciosas.




  • El género humano se queja sin razón de su naturaleza, de que siendo débil y de duración corta, sea regida por el azar más bien que por la virtud.




  • Verdaderamente, el azar tiene mucho poder sobre nosotros, puesto que, si vivimos, es por azar.




  • Esta doctrina va contra la idea del azar y contra la de los fines limitados: por ejemplo, el de la conservación del pueblo judío.




  • El azar es orden en el tiempo.




  • La suerte es el azar aprovechado.




  • ¿Cuántas veces no se ha trasladado un reino aquí o allí por azar o como consecuencia de un tratado?




  • Aquí he venido a dar por accidente para afrontar la existencia y azar que lleva el náufrago de sus anhelos y la tempestad.




  • Allí donde la asociación campesina es poderosa, los juegos de azar han sido prohibidos y han desaparecido totalmente, y el bandolerismo se ha eliminado.




  • Las tres cosas más estrictamente prohibidas son: los juegos de fichas y naipes, los otros juego de azar y el opio.




  • El azar, tal como lo utilizo, no es algo que yo deba controlar, ni que deba controlarme. No es el azar del físico. Lo cual no impide que el azar del físico no exista.




  • Los problemas son para solucionarlos, la libertad para comprobarla; mientras conservemos la fe en nuestros sueños, nada nos sucederá por simple azar.




  • Te diré cuál es el verdadero placer y de dónde viene: de la buena conciencia, de las rectas intenciones, de las buenas acciones, del menosprecio de las cosas del azar, del aire plácido y lleno de seguridad, de la vida que siempre pisa el mismo camino.




  • La única forma de encontrar la verdadera felicidad es arriesgarse a ser completamente abierto.




  • Los hombres superficiales creen en la suerte o en las circunstancias. Los hombres fuertes creen en la causa y efecto.




  • Es difícil creer en la coincidencia, pero es aún más difícil creer en cualquier otra cosa.




  • A veces, las cosas más pequeñas cambian el rumbo de nuestras vidas, el más mínimo aliento de una circunstancia, un momento aleatorio que se conecta como un meteorito que golpea la tierra. Las vidas han girado y cambiado de dirección gracias a un comentario fortuito.




  • En caso de que nunca tenga una segunda oportunidad: ¡no tenga miedo! ¿Y si tienes una segunda oportunidad? ¡Tu lo tomas!.




  • He notado que incluso aquellos que afirman que todo está predestinado y que no podemos cambiar nada al respecto, miran a ambos lados antes de cruzar la calle.