“Practicamos artes diferentes (taichi, chikung, yoga, pilates, mindfulness, etc.), pero el propósito de todas es el mismo: conseguir armonía, paz, salud y bienestar.”
“Al principio me atraía mucho el Tao Te Ching, la filosofía taoísta. Me ayudaba a tratar el equilibrio de estas cuestiones externas e internas con mi vida de ajedrez.”