× Amor Amistad Cumpleaños Família Tristeza Motivación Reflexión Buenos Días Religión Otros temas Autores

Frases de Ernesto Sábato

Frases de Ernesto Sábato

Fue un escritor, ensayista, físico y pintor argentino. Su obra narrativa consiste en tres novelas: El túnel, Sobre héroes y tumbas y Abaddón el exterminador.

74


Para ser humilde se necesita grandeza.



Lo admirable es que el hombre siga luchando y creando belleza en medio de un mundo bárbaro y hostil.



El Arte no es terapia, pero además es terapéutico.



Nada de lo que fue vuelve a ser, y las cosas y los hombres y los niños no son lo que fueron un día.



En la bondad se encierran todos los géneros de sabiduría.



Es común que en las noches de insomnio sea teóricamente más decidido que durante el día, en los hechos.



La frase todo tiempo pasado fue mejor no indica que antes sucedieran menos cosas malas, sino que, felizmente, la gente las echa en el olvido.



Cuando los sentimientos se deterioran o se transforman no hay milagro que los pueda restaurar en su calidad inicial.”



Es curioso, pero vivir en construir futuros recuerdos; ahora mismo, aquí frente al mar, sé que estoy preparando recuerdos minuciosos, que alguna vez me traerán la melancolía y la desesperanza.



Un buen escritor expresa grandes cosas con pequeñas palabras; a la inversa del mal escritor, que dice cosas insignificantes con palabras grandiosas.



No se puede vivir sin héroes, santos ni mártires.



Estamos de tal modo constituidos que sólo nos es dado a vislumbrar la eternidad desde la frágil y perecedera carne.



Tenemos que abrirnos al mundo. No considerar que el desastre está fuera, sino que arde como una fogata en el propio comedor de nuestras casas. Es la vida y nuestra tierra las que están en peligro.



Creo que la esencia de la vida consiste en ser fiel a lo que uno cree su destino.



Creo que la verdad está bien en las matemáticas, en la química, en la filosofía. No en la vida. En la vida es más importante la ilusión, la imaginación, el deseo, la esperanza.



Y cuando empezamos a aprender este difícil oficio de vivir ya tenemos que morirnos.



Me pregunto en qué clase de sociedad vivimos, qué democracia tenemos donde los corruptos viven en la impunidad, y al hambre de los pueblos se la considera subversiva.



Un creador es un hombre que en algo perfectamente conocido encuentra aspectos desconocidos. Pero, sobre todo, es un exagerado.



Siempre tuve miedo al futuro, porque en el futuro, entre otras cosas, está la muerte.



El presente engendra el pasado.



¿Por qué no suponer, al revés, que esa continua farsa es autenticidad? Cualquier expresión es, en definitiva, un género de sinceridad.



La vanidad es tan fantástica, que hasta nos induce a preocuparnos de lo que pensarán de nosotros una vez muertos y enterrados.



Le expliqué que el mundo es una sinfonía, pero que Dios toca de oído.



Se discute si Dalí es auténtico o farsante. Pero ¿tiene algún sentido decir que alguien se ha pasado la vida haciendo una farsa?



Botella al mar, se ha dicho. Pero con un mensaje equívoco, que puede ser interpretado de tantas maneras que difícilmente el náufrago sea localizado.



Y entonces, habiendo sido privados de la cercanía de un abrazo o de una mesa compartida, nos quedarán los medios de comunicación.



El oficio en el arte, consiste en que no se lo advierta.



Hay gente que se preocupa más por el dinero que los pobres: son los ricos.



Vivir consiste en construir futuros recuerdos.



Es que para admirar se necesita grandeza, aunque parezca paradójico.



La razón no sirve para la existencia.



Ya no se dice que son ‘los de abajo’ sino ‘los de fuera’.



Siempre de lo bueno viene lo malo, y de lo malo, lo bueno.



Yo escribo, porque si no me hubiera muerto, para buscar el sentimiento de la existencia.



Esta “incapacidad” es justamente la raíz de su ilimitada riqueza, lo que diferencia a un gran arte de un simple arte mimético.



El arte es esencialmente personal y, de una manera u otra, revela el yo del artista.



“Todos los personajes salieron de mi corazón”, hasta Flaubert en su célebre aforismo, poniendo sobre la escena sangrientamente esa pelea que Dios y el demonio libran en nuestro propio corazón.



A nadie le gusta morir, creo… Pero creo que hay que esperar con dignidad la muerte, que no sabemos lo que es ¡Nadie sabe lo que es el otro mundo! Nadie.



El lenguaje es el primer y más importante instrumento de un hombre que escribe, pero también su mayor y más insidioso enemigo.



Si uno aparece en una novela con su nombre y apellido, lo mas fácil es suponer que se trate de una autobiografia, o del colmo del yoismo.



Pero no siempre lo más fácil es lo verdadero, y en rigor casi nunca: la luna no es blanca ni tiene un pie de diámetro, como creen los campesinos que ignoran la astronomía.



Privar a un niño de su derecho a la educación es amputarlo de esa primera comunidad donde los pueblos van madurando sus utopías.



Lo he dicho en otras oportunidades y lo reafirmo: la búsqueda de una vida más humana debe comenzar por la educación.



Leer les agrandará, chicos, el deseo, y el horizonte de la vida.



El proceso cultural es un proceso de domesticación que no puede llevarse a cabo sin rebeldía por parte de la naturaleza animal, ansiosa de libertad.



Habrá siempre un hombre tal que, aunque su casa se derrumbe, estará preocupado por el Universo. Habrá siempre una mujer tal que, aunque el Universo se derrumbe, estará preocupada por su hogar.



La Historia no es mecánica porque los hombres son libres para transformarla.



¿Qué se puede hacer en ochenta años? Probablemente, empezar a darse cuenta de cómo habría que vivir y cuáles son las tres o cuatro cosas que valen la pena.



Es el otro el que siempre nos salva. Y si hemos llegado a la edad que tenemos es porque otros nos han ido salvando la vida, incesantemente.



El artista debe de ser mezcla de niño, hombre y mujer.



Las modas son legítimas en las cosas menores, como el vestido. En el pensamiento y en el arte son abominables.



¿O será uno de esos seres solitarios y a la vez temerosos que sólo resisten la soledad con la ayuda de ese gran enemigo de los fantasmas, reales o imaginarios, que es la luz?



El mundo nada puede contra un hombre que canta en la miseria. Hay una manera de contribuir a la protección de la humanidad, y es no resignarse.



Si nos cruzamos de brazos seremos cómplices de un sistema que ha legitimado la muerte silenciosa.



Ser original es en cierto modo estar poniendo de manifiesto la mediocridad de los demás.



Dios mío, Dios mío. La muerte tampoco es mi tipo y no obstante muchas veces me atrae.



Dios existe, pero a veces duerme: sus pesadillas son nuestra existencia.



Todos somos nada, porque la nada siempre estuvo y nunca lo estará.



La vida es tan corta y el oficio de vivir tan difícil, que cuando uno empieza a aprenderlo, ya hay que morirse.



¿Sería uno tan duro con los seres humanos si se supiese de verdad que algún día se han de morir y que nada de lo que se les dijo se podrá ya rectificar?



Al parecer, la dignidad de la vida humana no estaba prevista en el plan de globalización.



¿Qué máscara nos ponemos o qué máscara nos queda cuando estamos en soledad, cuando creemos que nadie, nadie nos observa, nos controla, nos escucha, nos exige, nos suplica, nos intima, nos ataca?



Siempre es levemente siniestro volver a los lugares que han sido testigos de un instante de perfección.



Entre lo que deseamos vivir y el intrascendente ajetreo en que sucede la mayor parte de la vida, se abre una cuña en el alma que separa al hombre de la felicidad como al exiliado de su tierra.



Un genio es alguien que descubre que la piedra que cae y la luna que no cae representan un solo y mismo fenómeno.



La costumbre es falaz y nuestros pasos mecánicos no nos conducen siempre a la misma realidad.



¿Quién ha dicho que sólo pueden hacernos sufrir los malvados?



¿Dónde estaba Dios cuando te fuiste?



El Universo, visto así, es un universo infernal, porque vivir sin creer en algo es como ejecutar el acto sexual sin amor.



Qué conjunto de palabras unidas al recuerdo de nuestra juventud no es extraña y melancólica?



¿Te das cuenta, Martín, la cantidad de sufrimiento que ha tenido que producirse en el mundo para que se haya hecho música así?



Lo que prueba que los años, las desdichas, las desilusiones, lejos de facilitar el olvido, como se suele creer, tristemente lo refuerzan.



Además, ¿sabemos acaso lo que es la verdad? si yo le digo que aquel trozo de ventana es azul, digo una verdad. Pero es una verdad parcial, y por lo tanto una especie de mentira.



La mayor nobleza de los hombres es la de levantar su obra en medio de la devastación, sosteniéndola infatigablemente, a medio camino entre el desgarro y la belleza.



En todo caso había un solo túnel, oscuro y solitario: el mío, el túnel en que había transcurrido mi infancia, mi juventud, toda mi vida.



Lamentablemente, en estos tiempos en que se ha perdido el valor de la palabra, también el arte se ha prostituido, y la escritura se ha reducido a un acto similar al de imprimir papel moneda.