Análisis Profundo
Esta metáfora poética sugiere que la tristeza no es permanente, sino que gradualmente se disipa con el paso del tiempo, como si el tiempo tuviera alas que la llevan lejos. Implica que el proceso de sanación emocional es natural y progresivo.
Contexto: Frase atribuida comúnmente a Jean de La Fontaine, aunque su origen exacto es discutido. Refleja una perspectiva filosófica sobre la naturaleza transitoria de las emociones humanas.
Sentimiento: Esperanzador y reconfortante
Temas: filosofía, psicología emocional, literatura, crecimiento personal, metáforas poéticas