Skip to main content

Jean-Jacques Rousseau: El Filósofo que Desafió la Ilustración

Jean-Jacques Rousseau: El Filósofo que Desafió la Ilustración

Fue un polímata suizo francófono. Fue un escritor, pedagogo, filósofo.

Biografía: Jean-Jacques Rousseau (1712-1778) fue un filósofo, escritor y músico suizo-francés, figura central de la Ilustración. Su crítica a la civilización y defensa del estado natural influyeron en la Revolución Francesa y el pensamiento moderno.

Estilo Literario: Estilo apasionado y retórico, combinando argumentación filosófica con narrativa autobiográfica. Usaba un lenguaje accesible pero provocador, con frecuentes paradojas y emociones intensas.

Tono / Sentimiento: crítico pero inspirador

Contexto Histórico: Vivió durante la Ilustración europea (siglo XVIII), período de revoluciones intelectuales. Su obra criticaba el progreso material y defendía valores como la libertad natural, influyendo directamente en la Revolución Francesa y el Romanticismo.

Datos Curiosos:

  • Abandonó a sus cinco hijos en un orfanato, contradiciendo sus ideas sobre educación
  • Trabajó como grabador, secretario y copista musical antes de ser filósofo
  • Su obra 'Emilio' fue quemada públicamente en París por considerarse peligrosa
  • Escribió una ópera, 'Le Devin du Village', que fue muy popular en su época

Obras Clave: El Contrato Social, Emilio, o De la educación, Las Confesiones, Julia, o la Nueva Eloísa, Discurso sobre las ciencias y las artes

0

“No es natural que una mayoría gobierne, una mayoría rara vez puede organizarse y unirse para una acción específica, en cambio, una minoría sí puede.”
“Los ingleses se creen libres. Ellos son libres sólo durante la elección de los miembros del parlamento.”
“La mayoría de las naciones, así como las personas son posibles sólo en su juventud; se convierten incorregibles a medida que crecen.”
“¿Qué sabiduría más grande se puede encontrar que la bondad?”
“Ningún hombre tiene autoridad natural sobre sus semejantes.”
“La única costumbre que hay que enseñar a los niños es que no se sometan a costumbres.”
“Lo que uno ama en la infancia se queda en el corazón para siempre.”
“Los grandes hombres nunca hacen mal uso de su superioridad. Lo ven y lo sienten y no son menos modestos. Cuanto más tienen, más conocen sus propias deficiencias.”
“El alma resiste mucho mejor los dolores agudos que la tristeza prolongada.”
“La igualdad de la riqueza debe consistir en que ningún ciudadano sea tan opulento que pueda comprar a otro, ni ninguno tan pobre que se vea necesitado de venderse.”
“La juventud es el momento de estudiar la sabiduría; la vejez, el de practicarla.”
“Pueblos libres, recordad esta máxima: Podemos adquirir la libertad, pero nunca se recupera una vez que se pierde.”
“Es verdaderamente libre aquel que desea solamente lo que es capaz de realizar y que hace lo que le agrada.”
“El hombre ha nacido libre y por doquiera se encuentra sujeto con cadenas.”
“La libertad es la obediencia a la ley que uno mismo se ha trazado.”
“Renunciar a nuestra libertad es renunciar a nuestra calidad de hombres, y con esto a todos los deberes de la humanidad.”
“La libertad no es fruto que crezca en todos los climas, y por ello no está al alcance de todos los pueblos.”
“La infancia tiene sus propias maneras de ver, pensar y sentir. Nada hay más insensato que pretender sustituirlas por las nuestras.”
“Si la razón hace al hombre, el sentimiento lo conduce.”
“Las injurias son las razones de los que tienen culpa.”
“La verdadera inocencia no se avergüenza de nada.”
“El honor de un hombre no está en mano de los demás; está en nosotros mismos y no en la opinión pública.”
“La fama es el aliento de la gente, y que a menudo malsana.”
“Las ciudades son el abismo de la especie humana.”
“Olvidas que los frutos son de todos y que la tierra no es de nadie.”
“El mundo de la realidad tiene sus límites; en el mundo de la imaginación no existen límites.”
“Uno le da un beso a su copa y el vino te devuelve una caricia.”
“Todo tipo de franqueza y honestidad son crímenes terribles a los ojos de la sociedad.”
“La lectura, la soledad, la ociosidad, la vida blanda y sedentaria, las relaciones con las mujeres y los jóvenes, son caminos peligrosos para el joven, y lo conducen constantemente al peligro.”
“La libertad es la obediencia a la ley que uno se ha impuesto.”
“El más fuerte nunca es lo suficientemente fuerte para ser siempre el amo, a menos que transforme la fuerza en derecho y la obediencia en deber.”
“Si quitáis de nuestro corazón el amor de lo bello, nos quitáis todo el encanto de vivir.”
“No debemos enseñar a los niños las ciencias; pero sí darles a degustar.”
“¿Qué sabiduría puedes encontrar que sea mayor que la amabilidad?”
“¡Desgraciado aquel que no sabe sacrificar un día de placer a los deberes de la humanidad! Las leyes son siempre útiles para las personas que tienen bienes, y dañinas para los desposeídos.”
“Abstenerse para gozar es el epicureísmo de la razón.”
“Lo malo no es el hombre, es la sociedad, pues está hecha para que el hombre caiga.”
“Puede que no sea mejor que otras personas, pero al menos soy diferente.”
“Tanto nuestros afectos como nuestros cuerpos están en perpetuo cambio.”
“Es muy difícil someter a la obediencia a aquel que no busca mandar.”