“En los festines acuérdate que tienes dos invitados: el cuerpo y el alma. Lo que des al cuerpo lo perderás.”
Epícteto: El Esclavo que Enseñó Libertad Interior
Fue un filósofo griego, de la escuela estoica, que vivió parte de su vida como esclavo en Roma.
Biografía: Epícteto (50-135 d.C.) fue un filósofo estoico griego que nació esclavo en Hierápolis. Tras obtener su libertad, fundó una escuela en Nicópolis donde enseñó filosofía práctica centrada en el autocontrol, la virtud y la distinción entre lo controlable e incontrolable. Sus enseñanzas fueron recopiladas por su discípulo Arriano en el 'Enquiridión' y 'Discursos'.
Estilo Literario: Diálogo socrático y enseñanza práctica
Tono / Sentimiento: inspirador y reflexivo
Contexto Histórico: Vivió durante el Imperio Romano (siglo I-II d.C.), época de expansión imperial y consolidación del poder romano. Su filosofía se desarrolló en un contexto de inestabilidad política, donde el estoicismo ofrecía herramientas para mantener la serenidad ante circunstancias adversas.
Datos Curiosos:
- Era cojo, posiblemente por maltrato durante su esclavitud
- Enseñaba al aire libre en su jardín de Nicópolis
- Su nombre significa 'adquirido' o 'comprado'
- Marco Aurelio, emperador romano, fue influenciado por sus ideas
Obras Clave: Enquiridión (Manual), Discursos, Fragmentos
“Engrandecerás a tu pueblo, no elevando los tejados de sus viviendas, sino las almas de sus habitantes.”
“Cuanto mayor es la dificultad para la mayor gloria de superarla. Pilotos hábiles ganado su reputación por las tormentas y tempestades.”
“Si no tienes ganas de ser frustrado jamás en tus deseos, no desees sino aquello que depende de ti.”
“No pretendas que las cosas ocurran como tu quieres. Desea, más bien, que se produzcan tal como se producen, y serás feliz.”
“El sol no espera a que se le suplique para derramar su luz y su calor. Imítalo y haz todo el bien que puedas sin esperar a que se te implore.”
“Cuanto mayor es la dificultad mayor gloria hay en superarla. Los navegantes habilidosos ganan su reputación de las tormentas y tempestades.”
“Acusar a los demás de nuestras propias desgracias es consecuencia de nuestra ignorancia; acusarse a sí mismo es comenzar a entenderse, no acusar ni a otros ni a sí, esa es la verdadera sabiduría.”
“Mantén tu atención enfocada enteramente en lo que es verdaderamente tu propia preocupación, y ten claro que lo que pertenece a otros es su asunto y no el tuyo.”
“Cuanto mayor es la dificultad, más gloria hay en superarla. Los pilotos expertos obtienen su reputación de tormentas y tempestades.”