“Algunas personas han recibido la maldición de una cantidad excesiva de lealtad, pues podrÃa llegar un dÃa en que no les quedara nada a lo que servir.â€
“Aquello contra lo que luchaban en vano los dioses y todo humano sensato no era la estupidez. Era la pura indiferencia, la desconsiderada y maldita indiferencia ante los intereses de cualquiera excepto los propios.â€