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Oh, ¡hombre sabio! Dele a su riqueza sólo para e...

Oh, ¡hombre sabio! Dele a su riqueza sólo para el digno y nunca a los demás. El agua del mar recibida por las nubes es siempre dulce.


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  • El hombre instruido lleva en sí mismo sus riquezas.



  • El camino hacía la riqueza depende fundamentalmente de dos palabras: trabajo y ahorro.



  • No honres con tu odio a quien no podrías honrar con tu amor.



  • Los grandes comedores puede que no tengan comida para comer, y el gran bebedor no qué beber: la riqueza tiene una chaqueta de muchos colores.



  • El buen hombre vale más que las grandes riquezas.