“Los seres humanos pueden vivir sin dioses pero los dioses le deben la vida a los seres humanos, es decir, son una extensión imaginaria de la realidad, el resultado de una insatisfacción.”
“Recriminarnos y traer a la memoria hechos pasados en los que actuamos de forma poco «hábil». La vivencia de esas situaciones sólo nos traerá inseguridad e insatisfacción.”