“La gente de mucha edad se divide en dos clases: ancianos, cuya cabellera toma el nombre de canas, y viejos, cuya cabellera nunca pierde el nombre de pelo.”
“Buscad el consejo de los ancianos, pues sus ojos han visto el rostro de los años y sus oídos escuchado las voces de la vida. No obstante sus consejos os desagraden, escuchadlos.”