Frases de William James

Frases de William James

Fue un filósofo y psicólogo estadounidense con una larga y brillante carrera en la Universidad de Harvard, donde fue profesor de psicología, así como fundador de la psicología funcional.

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El principio más profundo de la naturaleza humana es el deseo de ser apreciado.



No tengas miedo de la vida. Cree que merece la pena vivir y tu creencia creará el hecho.



Comienza a ser ahora lo que serás de ahora en adelante.



El gran descubrimiento de mi generación es que los seres humanos pueden cambiar sus vidas cambiando sus actitudes mentales.



Hay una afinidad orgánica entre la alegría y la ternura.



Para cambiar la vida: comienza inmediatamente. Hazlo ostentosamente.



La sabiduría es aprender qué pasar por alto.



Es nuestra actitud en el comienzo de una tarea difícil la que, mas que cualquier otra cosa determinará su éxito.



El gran descubrimiento de mi generación es que un ser humano puede alterar su vida al alterar sus actitudes.



Cree que la vida merece ser vivida y la creencia ayudará a crear el hecho.



No hay pesar más desgraciado que la costumbre de permanecer indeciso.



Mi experiencia es lo que estoy de acuerdo en atender.



El genio significa poco más que la facultad de percibir de un modo poco habitual.



Actúa como si lo que haces marcase la diferencia. Lo hace.



El pesimismo conduce a la debilidad, y el optimismo al poder.



Mantén viva en ti la facultad del esfuerzo, sometiéndola cada día a un pequeño ejercicio gratuito.



No hay nada tan característico del progreso desde la bestia hasta el hombre como la disminución de la frecuencia de ocasiones justificadas para sentir miedo.



La gran fuente de terror en la infancia es la soledad.



Tal vez la ansiedad sea en cierto sentido un lujo: una emoción que solo podemos permitirnos cuando ya no estamos preocupados por el miedo “real”.



Somos como islas en el océano, separados en la superficie y conectados en lo profundo.



El que se niega a aceptar una oportunidad única, pierde el premio tan seguro como si hubiera fallado.



Se nos olvida que todo lo bueno que merece la pena poseer debe ser pagado en golpes de esfuerzo diario. Posponemos y posponemos, hasta que las posibilidades sonrientes están muertas.



Si puedes cambiar tu mente, puedes cambiar el mundo.