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Frases de William Hazlitt

Frases de William Hazlitt

Fue un escritor inglés célebre por sus ensayos humanísticos y por sus críticas literarias.

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Un hombre honesto es respetado por todas las partes.



Los que están en guerra con los demás no están en paz consigo mismos.



Quien tiene un desprecio por la poesía, no tiene mucho respeto por sí mismo, o por cualquier otra cosa.



No somos hipócritas mientras dormimos.



Un hipócrita desprecia a los que engaña pero tampoco se respeta a sí mismo. Él también se engañaría a sí mismo si pudiera.



El único vicio que no se puede perdonar es la hipocresía. El arrepentimiento de un hipócrita es en sí mismo hipocresía.



Los actores son los únicos hipócritas honestos.



Las reglas y los modelos, destruyen el genio y el arte.



La sinceridad tiene que ver con la conexión entre nuestras palabras y nuestros pensamientos, pero no entre nuestras creencias y nuestras acciones.



Si usted piensa que puede ganar, puede hacerlo. La fe es necesaria para la victoria.



Cuanto más hacemos, más podemos hacer.



El silencio es el gran arte de la conversación.



El amor a la libertad es amor al prójimo; el amor al poder es amor a sí mismo.



En cuanto una persona carece de delicadeza, te tiene en su poder.



Los verdaderos amigos no tienen miedo de hacer enemigos.



Pocas cosas tienden a alienar más la amistad que la falta de puntualidad en nuestros compromisos.



El orgullo escoge un reino propio y actúa como soberano dentro de él.



Se sabe más del camino por haber viajado en él que por todas las conjeturas y descripciones del mundo.



Nuestro desprecio hacia otros no prueba otra cosa más que nuestra intolerancia y la cerrazón de nuestra propia perspectiva.



La reflexión hace a los hombres cobardes.



Una palabra suave, una mirada amable, una sonrisa bondadosa puede hacer maravillas y lograr milagros.



El silencio de un amigo equivale casi siempre a una traición.



La envidia es pequeñez de alma, la cual no puede ver más allá de cierto punto, y si no ocupa todo el espacio, se siente excluída.



No somos hipócritas al dormir.



El verdadero bárbaro es el que piensa que todo bárbaro, pero sus propios gustos y prejuicios.



Nunca tendrá verdaderos amigos que tiene miedo de hacer enemigos.



A pesar de la familiaridad no puede generar desprecio, toma el borde de admiración.



Genio, como la humanidad, se oxida por falta de uso.



Algunas personas rompen promesas para el placer de romperlos.



Las antipatías violentas son siempre sospechosas y revelan una secreta afinidad.



La persona cuyas puertas entro con más placer, y dejé con más lamento, nunca me hizo el favor más pequeño.



Casi todas las sectas del cristianismo es una perversión de su esencia, para dar cabida a los prejuicios del mundo.