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Frases de Tácito

Frases de Tácito

Fue un historiador, senador, cónsul y gobernador del Imperio romano.

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  • El odio entre parientes es el más profundo.



  • Una vida honesta redime una vida torpe.



  • El deseo de seguridad va contra toda noble y gran empresa.



  • Mientras luchan por separado, son vencidos juntos.



  • De lejos es mayor el respeto.



  • La verdad se robustece con la investigación y la dilación; la falsedad, con el apresuramiento y la incertidumbre.



  • El deseo de seguridad se eleva contra toda gran y noble empresa.



  • Quien se enfada por las críticas, reconoce que las tenía merecidas.



  • Cuanto más corrupto es el estado, más leyes tiene.



  • Los hombres prefieren pagar un perjuicio a un beneficio, porque la gratitud es una carga, y la venganza, un placer.



  • Las artes propias de un general son el juicio y la prudencia.



  • Los grandes imperios no son mantenidos por la timidez.



  • Los peores enemigos son los que aprueban siempre todo.



  • Para quienes ambicionan el poder, no existe una vía media entre la cumbre y el precipicio.



  • No hay atractivo en lo seguro. En el riesgo hay esperanza.



  • Una mala paz es todavía peor que la guerra.



  • Mostrar resentimiento hacia una reprobación es reconocer que uno puede haberla merecido.



  • La prosperidad es la medida o la piedra de toque de la virtud, ya que es menos difícil de soportar la desgracia que permanecer incorrupto por placer.



  • Es menos difícil de soportar las desgracias que permanecer incorrupto por placer.



  • Vemos a muchos de los que están luchando contra la adversidad que son felices, y más a pesar de que abundan en riquezas, que son miserables.



  • Las libertades y los amos no se combinan fácilmente.



  • En un espíritu corrompido no cabe el honor.



  • La posteridad da a cada cual el honor que le corresponde.



  • El deseo de seguridad está en contra de todas las grandes y nobles empresas.



  • La fidelidad comprada siempre es sospechosa y, generalmente, de corta duración.



  • Si es preciso sucumbir, enfrentémonos antes con el azar.