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Frases de San Agustín

Frases de San Agustín

San Agustín fue uno de los teólogos y filósofos más importantes en los primeros años del cristianismo, cuyas obras fueron muy influyentes en el desarrollo del cristianismo y la filosofía occidental.

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Hay algo en la humildad que exalta extrañamente el corazón.



Dios ama a cada uno de nosotros, como si sólo hubiera uno de nosotros.



Dios no manda cosas imposibles, sino que, al mandar lo que manda, te invita a hacer lo que puedas y pedir lo que no puedas y te ayuda para que puedas.



El mundo es un libro y aquellos que no viajan solo leen una página.



Conócete, acéptate, supérate.



Reza como si todo dependiera de Dios. Trabaja como si todo dependiera de ti.



¿Qué es el tiempo? Si nadie me lo pregunta, lo sé. Pero si tuviese que explicárselo a alguien no sabría como hacerlo



El que nos creó sin nuestra ayuda, no nos salvará sin nuestro consentimiento.



Si precisas una mano, recuerda que yo tengo dos.



La naturaleza es la mejor maestra de la verdad.



Si quieres conocer a una persona, no le preguntes lo que piensa sino lo que ama.



El castigo es justicia para los injustos.



Dios no es lo que usted se imagina o lo que usted cree que entiende. Si usted lo entiende ha fallado.



Nadie puede ser completamente libre hasta que todas las personas lo sean.



Quien toma bienes de los pobres es un asesino de la caridad. Quien a ellos ayuda, es un virtuoso de la justicia.



Cuanto mejor es el bueno, tanto más molesto es para el malo.



La paciencia es la compañera de la sabiduría.



El hombre bueno es libre, incluso si es un esclavo. Pero el hombre malo es un esclavo, sin importar que sea un rey.



El que no tiene celos no está enamorado.



El mayor mal es el dolor psicológico.



Aquél que no es celoso no está enamorado.



Ay de mí que ni siquiera sé lo que no sé.



Inteligencia: conócete, acéptate, supérate.



Es la humildad la causante de que los hombres sean ángeles.



Fue el orgullo lo que convirtió a los ángeles en demonios; es la humildad la que hace a los hombres como los ángeles.



La medida del amor es amar sin medida.



La envidia es la fiera que arruina la confianza, disipa la concordia, destruye la justicia y engorda toda especie de males.



La voluntad es a la gracia como el caballo es al jinete.



No digas que el tiempo pasado fue mejor que el presente; las virtudes son las que hacen los buenos tiempos, y los vicios los que los vuelven malos.



Hay que hacer más caso a quien enseña, no a quien da órdenes.



Si rezas, conversas con Dios, pero si lees, es él quien te habla a ti.



Si nunca has sido celoso, es porque nunca te has enamorado.



Acércate a las buenas personas y compadécete de las malas. Ama a todo el mundo.



Casarse es una buena elección en la vida, pero no hacerlo me gusta más.



Ama y sé tu mismo. Porque si discutes, discutirás con amor; si besas, besarás con amor; si abrazas, abrazarás con amor y, si apoyas, apoyarás con amor.



Si necesitas que te echen una mano, yo puedo prestarte las dos.Somos cotillas por naturaleza, siempre indagando en la vida de los demás; sin embargo, nos da pereza la introspección personal y no tendemos a conocernos a nosotros mismos para rectificar errores.



Vive el presente, porque el pasado pasó y el futuro aún no ha llegado.



Permítete una locura cada año.



Las personas no rezan para guiar un camino hacia Dios, sino para guiarse a sí mismas.



Cuando mejor seas, si realmente eres bueno, peor le sentará al malo.



La única forma de decir la verdad es amando.



Para sobrepasar los límites, primero debes conocerte, luego aceptarte tal y como eres y, finalmente, superarte.



Solo sé algo cuando nadie pregunta. Pero cuando un hombre me pide una explicación, se me olvida todo.



Gracias a la oración podemos cruzar al hombre con Dios.



Si me engaño, existo.



Si no aceptas que la verdad te gana, será el error quien te derrote.



Las lágrimas son la sangre del alma.



Solventar un error es un acierto, pero lo es más amparar al errado.



Para conocer a alguien de verdad, no hay que curiosear sobre sus pensamientos, sino sobre lo que ama.



Por lento que vayas, nunca te alejes del camino. Es mil veces mejor cojear por un trayecto seguro que correr a toda velocidad y alejarse de su meta, pues nunca alcanzará su destino.



Aunque durante un rezo puedes pedir cualquier cosa a Dios, cuando trabajes, imprime tu máximo esfuerzo, pues de tus frutos depende tu vida.



La fe no solamente se cree, se piensa. Si no existe pensamiento, no existe la fe.



Las falsas virtudes son la cara de la irreverencia y la hipocresía.



Antes de recibir lo que necesitas, da todo lo que posees.



Errar es de humanos; permanecer constantemente en la equivocación, es terrible.



Dios, que te creó sin ti, no te salvará sin ti.



No seas ambicioso, confórmate con lo que basta, con nada más. Si te excedes, no estarás relajado, sino abochornado; no sentirás ligereza, sino pesadumbre.



No clames que ayer fue mejor que hoy; aprovecha el presente, es una virtud en detrimento de la nostalgia continua del pasado.



La sabiduría es el conocimiento del alma, saber medir y situarse entre el exceso y el defecto.



Descubre el punto medio entre el estrechamiento y la extralimitación, y serás feliz.



La justicia es inexistente cuando la misericordia se ausenta.



Aunque nos extingamos, la verdad seguirá ahí.



Si ayudas a los desfavorecidos, serás el espíritu de la caridad. Si les robas, serás la peor escoria inmunda.



La pobreza pretenciosa es la mejor de todas las riquezas.



No serás libre hasta que toda la humanidad se haya liberado.



No podemos obligar a un hombre a seguir el camino de Dios, y menos emplear la violencia; sería el preludio del ateísmo o de, al menos, una creencia involuntaria.



Caridad, libertad y cooperación para construir una humanidad mejor.



Cristo odia tanto el pecado como el pesar, puesto que nos incita a pecar.



Solo niegan la existencia de Dios esas personas interesadas en su desaparición.



La aflicción es característica de un alma desorientadas.



La desidia es sosegada, por eso las malas costumbres la adelantan.



Quien no ha tenido tribulaciones que soportar, es que no ha comenzado a ser cristiano de verdad.



La soberbia podría parecer majestuosidad, pero en realidad es una tumefacción. Parece enorme, pero carece de salud.



Si viajas a Roma, actúa como un romano.



Ama y haz lo que quieras. Si callas, callarás con amor; si gritas, gritarás con amor; si corriges, corregirás con amor; si perdonas, perdonarás con amor.



Dios nos ama a cada uno de nosotros como si solo existiera uno de nosotros.



Recuerde esto. Cuando las personas escogen el retirarse del fuego, el fuego continua dando calor, pero ellos se enfrían. Cuando las personas escogen alejarse de la luz, la luz continua siendo brillante, pero ellos están en la obscuridad. Esto es lo mismo que pasa cuando la gente se aleja de Dios.