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Frases de Kase.O

Frases de Kase.O

Es un rapero, productor y compositor español, miembro del grupo de rap español Violadores del Verso.

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Una mentira y cuestiono todas tus verdades.



No hago nada, y así nada se queda sin hacer.



Ven si él te subestima, podemos enseñarle a llorar.



Voy a beberme hasta las copas de los árboles, voy a tomar de todo menos decisiones.



Nazi, Racista. Eres un baboso. Yo soy judío y orgulloso!



Ballantines como forma de vida, vida perdida por la mujer y la bebida.



Si vienes con guerras te doy la mano y digo ¡paz!



Nada merece más la pena que el instante que tenemos delante y el siguiente y la oportunidad de hacerlo diferente.



Repartiendo arte, porque esa es mi cualidad. Te llevo de lo cotidiano a otra realidad. Al estado de la incierta forma, territorio en el que habito cuando todos duermen.



Pero no todo es teatro. Tenemos vista, oído, gusto, olfato, tacto y poca prisa, ven que vamos a hacer un pacto yo y tu sonrisa.



Para mí es obligación vivir sin mesura, hay que perder las composturas y notar que la vida se nos sale por las costuras.



Loco por producir lo impredecible, placer en sus cabezas, lo siento buscadores de certezas, mi estilo es increíble, somos el tiempo que nos queda, la vieja búsqueda, la nueva prueba.



Voy a gastar mi dinero en regalos, quiero dar vacaciones a mi ego y liberar al caos, no guardare ni un duro para el cementerio.



Lo primero que tenéis que tener claro es que no he nacido para ser un segundón. Lo segundo: tengo una misión en este mundo, beber y rezar, tratar de flotar si veo que me hundo.



La llaman libertad, otros democracia, vestida de justicia oculta su falacia, tiene convencida a toda la población, mensajera de la paz a la que llaman religión.



Las promesas son mentiras implícitas, pues del mañana no hay certeza científica.



¿Cuántas noches me pasé yo delante del papel diseñando llaves para tus jaulas?



Miedos que suplo con carencias, odio a uno mismo y al sistema de creencias. Como un masoca en manos de una sádica, es la relación de mi alma con mi conciencia.



Brindas en cristal de copas finas, miras a través de las cortinas porque abajo están las ruinas de mi gente, corriente, mediocre, normal, canto porque para morir joven me da igual.



Fumamos de memoria contra la monotonía del día a día todos los días, nos escapamos, ¿De quién sino del tiempo? ¿De quién sino del llanto? Pero este miedo tiene su encanto.



Me da pánico mi propio ego, ciego de mí mismo llego hasta el mismísimo Olimpo y le pego fuego al puto monte, hogar de ridículos dioses, mi nombre se eleva entre humo y cenizas, reluce en el horizonte.



Tengo miedos que atormentan lentamente a los sueños de mi corazón vagabundo.



Aunque tengo dudas de si mi intuición me falló, o sólo fue el miedo el que me frenó, nunca lo sabré, pero lo que sí sé porque lo comprobé es que un hombre con fe no tiene límite.



Que somos lo mismo y tus ideas ya las has dejado claras, que te hicimos correr tan rápido que sólo de pensar te cansas.



El cuerpo que sostienen mis piernas es un claustro de fobias y preguntas eternas.



Yo no creo en nada, evito desengaños. Me alejo de todo lo que pueda hacerme daño. Luego supe que la gloria no es para los prudentes. Una vez arriesgué y acabé desconfiando de la gente.



Que se prepare todo el mundo porque voy a intervenir, tengo un mensaje para los que se quieran venir: no son problemas, son oportunidades, de mejorar y superar adversidades.



Voy a cambiar mis tentaciones de ostentaciones, por las sensaciones del que está durmiendo entre cartones.



La vida es fluir, como estos pensamientos que tratan de huir, de una mente acostumbrada a sufrir.



Voy a mirarme en el espejo y me voy a perdonar, por fin, por todo el daño que me he hecho.



Cariño, no estoy hecho para ti si tienes vértigo; por aquí arriba hay días en los que nos falta el oxígeno.



A ti que me has pillado, observándote en silencio, como tratando de darle explicación a tu belleza. Dicen que la belleza es lo que uno ama. Si esto es así, o tú eres muy guapa, o yo te quiero mucho.



La vida es simple: recibes lo que has dado. Y para ser feliz tan solo hay que olvidar el pasado.



Va por los hombres y mujeres que sonríen cuando ven el panorama y es que el espejo del ascensor te escupe lo que eres a las seis de la mañana.



Si no brillo yo, brilla mi ausencia, no me odiáis a mí, odiáis a vuestra impotencia.



Y es que la raza humana es un crisol, y el que no pueda ver belleza en esto no merece ver el sol. Paso el relevo al compañero para este mundo nuevo, el del triunfo del amor contra el miedo.



Eso que me atrae de ti no sé lo que es. No sé lo que tienes pero quiero que me des. Es inevitable, tu figura me llama. Luce sana, tu dulce mirada me reclama.



Como un sangriento cascabel, a media noche me despierta un pensamiento del que salen miles, y de estos miles quedan cien, diez, dos. Un solo verso gana esta lucha atroz.



Yo que ya me había acostumbrado a la soledad, y ahora llegas tú con tu dulce impertinencia, tu loca extravagancia y tu fragancia a fresca novedad.



Quieren copiar mi técnica, mi estilo, mi métrica, me siento el creador de una escuela poética. Mi voz, mi temática, copia sistemática.



Nadie dice nada, todo está amañado. Otro ladrón sale riendo del juzgado. Son todos amigos, chupan del estado. Nadie los controla, son crimen organizado. Viajan con millones, campan a sus anchas, hacen la ley a la medida de su trampa.



Me tuerzo, me inclino, me hundo. Se derrumba mi mundo sin rumbo. No es fijo ese donde al que yo me dirijo y a cada segundo confundo.



Consigo que me lleves a tu piso contigo y voy a verte desnuda y a comerte cruda. A gozar tu arte, a mojarte, a probar todas tus texturas. A compartir locuras, posturas, torturas duras.



Traigo el tacto de lo abstracto, nada exacto. Un extracto de lo perfecto, nada recto. Un instante rutilante, muy brillante, de la música de un gigante arquitecto.



Hay que joder con los cánones, los hábitos y las costumbres. Hay que ser único en la muchedumbre.



Estadística de la física, elasticidad de la lírica, es mi actividad, esta habilidad llena mi vida, mi estabilidad es la mínima, he aquí mi rap.



Ven que te invito al recorrido por el folio, móntate en mi boli que es un bólido. Agárrate al sonido, mira primo, rimo por los codos. Y en el fondo, más que lo que digo es lo que escondo.



Sólo veo gente drogándose, chico, puede que yo acabe igual, no sé. Muchos se han perdido y no van a volver, olvidaron ya lo que querían ser.



Para ser sincero, solo fue el primero de un millón de complejos que vinieron luego. Me hice un cascarón con basura. Vivía odiándome, sin poder pedir ayuda.



Mi Cleopatra, llévame a Nueva York. Quiero pasar a tu lado, anónimo. Como si fuéramos los últimos romanticistas, que bailan abrazados entre los turistas.



Mira, es tu inocencia lo que quiero salvar. Creo que eso mismo es lo que me atrapa. Una voz me dice: «¡Déjate llevar!» Otra voz me dice: «Mientras puedas escapa.»



Estrujo las esdrújulas, sino trúcolas, busco las sílabas y júntolas. Sólo para que te enteres para que te quedes con mi forma de rimar sin norma.



Lo mejor es lo que queda por venir. ¿Quién de los que estáis hoy aquí se va a rendir?



Libros de Bukowski, whiskey y soledad. Ciego hasta perder la conciencia de mi fealdad. El final es obvio, me ha dejado por otro. ¿Quién va a querer un novio sin un gramo de amor propio?



No es hacer, no es tener, es ser. Es amar, es crear, no es huir ni temer. ¡Ey! Si me olvidé de mí mismo por demasiado tiempo, da igual, porque hoy es mi renacimiento.



Mirando al cielo, nacen miles de preguntas, y yo en el sueño siento que las hago todas juntas. No hay nada cierto, y así es normal que te confundas, me dijo un ciego, y tenía razones profundas.



Por si acaso me perdiera he tendido un hilo que me sujeta a la Tierra para viajar tranquilo. Desde el último balcón del tiempo, me asomaré. Si tú quieres recorrerlo dilo, yo allí estaré.



Me siento el provocador de tus terremotos, vivo en la grieta de un corazón roto. Me siento el más alto rey, el hacedor de nubes, y si mi estilo aprieta hará que te desnudes.



Espectáculo noctámbulo, calculo cada rima pa’ causar furor. Mi glándula, veneno de tarántula, lo saco fuera, el micro tiene válvulas.



Seducidas por el ritmo mis metáforas, se van por ahí, sabed que yo siempre seré su hogar, sabed también que fueron hechas para enamorar.



Dueños del invento, rap como crudo sentimiento, nunca amenazado por el tiempo. Yo miro al resto y ni me molesto, sigo fresco, sigo honesto, si quieres a tus hijos, ponles esto.



A medida que mi fama creció, creció mi ego, y mi ego mi alma al diablo vendió, le pegó fuego. En este fuego ardí, me perdí, te perdí a ti y a ti, por momentos siento mucho haberme comportado así.



¿Y así el futuro? Lo juro, es un mar de dudas. ¡Lo veo oscuro! Ciudades cuna de locuras. Nidos de secretos y engaños, sueños de amor malheridos duelen durante años.



Testimonio de mi territorio, emporio, ilusorio que custodio. Episodios gravitatorios con los folios, un laboratorio en mi escritorio.