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Joaquín Sabina: El Poeta de la Canción Española

Joaquín Sabina: El Poeta de la Canción Española

Es un cantautor, poeta y pintor español.

Biografía: Joaquín Sabina es un cantautor, poeta y pintor español nacido en Úbeda en 1949. Exiliado político durante el franquismo, se consolidó como figura clave de la transición musical española con letras poéticas, irónicas y profundamente humanas que retratan el amor, la sociedad y la vida cotidiana.

Estilo Literario: Poesía narrativa y coloquial con tono irónico, melancólico y crítico. Combina métrica tradicional con lenguaje cotidiano, juegos de palabras, referencias literarias y una visión desencantada pero vitalista de la existencia.

Tono / Sentimiento: Nostálgico, irónico, melancólico pero vital, con toques de humor negro y profunda humanidad

Contexto Histórico: Su carrera se desarrolla entre el final del franquismo, la transición democrática y la España contemporánea. Representa la voz de una generación que vivió la represión, el exilio y la posterior libertad, reflejando cambios sociales y políticos en sus canciones.

Datos Curiosos:

  • Abandonó sus estudios de Filología Románica para dedicarse a la música
  • Durante su exilio en Londres trabajó como vendedor ambulante
  • Ha publicado varios libros de poesía además de su obra musical
  • Sobrevivió a un grave accidente cerebrovascular en 2001

Obras Clave: 19 días y 500 noches, Y nos dieron las diez, Contigo, Pongamos que hablo de Madrid, Calle Melancolía

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“Si vas a llorar por alguien, hazlo hoy hasta no poder más... pero mañana sonríe”
“Los hombres engañan más que las mujeres; las mujeres, mejor.”
“Yo sin ninguna escoba que vender, tú con mil y una noches que olvidar; a mí no me quería una mujer, a ti se te moría una ciudad.”
“Ahora es demasiado tarde, princesa. Búscate otro perro que te ladre, princesa.”
“Lo nuestro duró lo que duran dos peces de hielo.”
“No hay nostalgia peor que añorar algo que nunca jamás sucedió.”
“Porque el amor cuando no muere, mata. Porque amores que matan nunca mueren.”
“Cuando la ciudad pinte sus labios de neón, subirás a mi caballo de cartón... me podrán robar tus días, tus noches no.”
“Este adiós no maquilla un hasta luego, este nunca no esconde un ojalá, esta ceniza no juega con fuego, este ciego no mira para atrás.”
“No te pases un pelo de listo, no inviertas en cristos, no te hagas el tonto.”
“Cuando al punto final de los finales, no le siguen dos puntos suspensivos.”
“Siempre tuvo la frente muy alta, la lengua muy larga y la falda muy corta.”
“¿Dónde está la canción que me hiciste cuando eras poeta? Terminaba tan triste que nunca la pude empezar.”
“Y la vida siguió, como siguen las cosas que no tienen mucho sentido.”
“Pero esta noche estrena libertad un preso.”
“Lo peor del amor es cuando pasa... bueno de los años es que curan heridas, lo malo de los besos es que crean adicción.”
“Había futuro en las pupilas hambrientas de los hombres maduros.”
“Cuélgate de quien te quiera, no te mueras más que por amor...”
“Y yo que había jurado morir sin descendencia, como murió mi padre.”
“Aunque siga muriéndome por ti, me iré con la primera que me quiera...”
“De ti depende y de mí que entre los dos siga siendo ayer noche, hoy por la mañana.”
“Ambiguas horas que mezclan al borracho y al madrugador.”
“Un beso es solo un asalto y la cama es un ring de boxeo.”
“Hay mujeres que arrastran maletas cargadas de lluvia.”
“Y la sangre al galope por mis venas y una nube de arena dentro del corazón, y esta racha de amor sin apetito...”
“Ahora que sin saber, hemos sabido, querernos, como es debido, sin querernos, todavía.”
“Allá donde se cruzan los caminos, donde el mar no se puede concebir, donde regresa siempre el fugitivo, pongamos que hablo de Madrid.”
“Antes de que me quieras como se quiere a un gato me largo con cualquiera que se parezca a ti.”
“No me gusta invertir en quimeras, me han traído hasta aquí tus caderas y no tu corazón.”
“Qué poco rato dura la vida eterna por el túnel de tus piernas.”
“Lo atroz es no querer saber quién eres, agua pasada, tierra quemada.”
“Derrochando la bolsa y la vida la fui poco a poco dando por perdida.”
“A menudo, los labios más urgentes, no tienen prisa dos besos después.”
“Me duermo en los entierros de mi generación.”
“El traje de madera que estrenaré no está siquiera plantado, que el cura que ha de darme la extremaunción no es siquiera monaguillo.”
“Puedo ponerme cursi y decir: que tus labios me saben igual, que los labios que beso en mis sueños...”
“Damas de noche, que en el asiento de atrás de un coche no preguntaban si las querías.”
“No soy yo, ni tú, ni nadie son los dedos miserables que le dan cuerda a mi reloj.”
“Le di mis noches y mi pan, mi angustia, mi risa, a cambio de sus besos y su prisa.”
“Peor para el sol, que se mete a las siete en la cuna del mar a roncar, mientras un servidor, le levanta la falda a la luna.”