“Cuando una mujer bella elogia la belleza de otra, puede estar segura de que es más hermosa que la elogiada.”
Jean de la Bruyère: El Observador Incisivo de la Naturaleza Humana
Fue un escritor y moralista francés.
Biografía: Jean de la Bruyère (1645-1696) fue un escritor y moralista francés del siglo XVII, conocido principalmente por su obra 'Los Caracteres'. Secretario del Gran Condé, observó la sociedad cortesana con agudeza crítica. Su estilo preciso y mordaz lo convirtió en un clásico de la literatura moral francesa.
Estilo Literario: Moralista, satírico y observador. Prosa precisa, irónica y reflexiva. Retratos psicológicos agudos de personajes y costumbres sociales.
Tono / Sentimiento: Analítico y respetuoso
Contexto Histórico: Francia del siglo XVII, reinado de Luis XIV (Siglo de Oro francés). Sociedad cortesana en Versalles, auge del absolutismo. Contexto de moralistas franceses como La Rochefoucauld.
Datos Curiosos:
- Fue tutor del nieto del Gran Condé
- Su única obra publicada en vida fue 'Los Caracteres'
- Ingresó en la Academia Francesa en 1693
Obras Clave: Los Caracteres o las Costumbres de este Siglo
“Como los niños no poseen ni futuro ni pasado pueden disfrutar del presente. Esto no les pasa a los adultos.”
“Los niños no tienen pasado ni futuro, por eso gozan del presente, cosa que rara vez nos ocurre a nosotros.”
“El odio es tan duradero y tenaz, que la reconciliación en un lecho de enfermo, ciertamente, presagia la muerte.”
“Los puestos de responsabilidad hacen a los hombres eminentes más eminentes todavía, y a los viles, más viles y pequeños.”
“No hay más que tres acontecimientos importantes en la vida: nacer, vivir y morir. No sentimos lo primero, sufrimos al morir y nos olvidamos de vivir.”
“Para llegar a la meta de sus propósitos, la mayoría de los hombres es más capaz de un esfuerzo extraordinario que de una larga perseverancia.”
“Hay una falsa modestia que es vanidad, una falsa grandeza que es pequeñez, una falsa virtud que es hipocresía y una falsa sabiduría que es prudencia.”
“Es una enorme desgracia no tener talento para hablar bien, ni la sabiduría necesaria para cerrar la boca.”
“La discreción es la perfección de la razón y una guía para nosotros en todos los deberes de la vida; La astucia es una especie de instinto, que solo se preocupa por nuestros intereses y bienestar inmediatos.”
“La crítica a menudo no es una ciencia; es un oficio, que requiere más buena salud que ingenio, más trabajo duro que talento, más hábito que genio nativo.”
“Hay algunos hombres que hacen oídos sordos a la razón y a los buenos consejos, y deliberadamente se equivocan por temor a ser controlados.”
“Dos personas no pueden ser amigas por mucho tiempo si no pueden perdonar las pequeñas fallas del otro.”
“No existe para el hombre más que una verdadera desdicha: incurrir en falta y tener motivo de censura contra sí.”