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Jacinto Benavente: El Genio del Teatro Español Moderno

Jacinto Benavente: El Genio del Teatro Español Moderno

Fue un dramaturgo, director, guionista y productor de cine español.

Biografía: Jacinto Benavente (1866-1954) fue un destacado dramaturgo español, ganador del Premio Nobel de Literatura en 1922. Renovó el teatro español con obras que criticaban la sociedad burguesa de su tiempo, combinando sátira, ironía y profundidad psicológica en más de 170 piezas teatrales.

Estilo Literario: Teatro realista y crítico con toques de sátira social, ironía fina y diálogos ingeniosos. Benavente destacó por su capacidad para retratar la psicología de los personajes y criticar las convenciones burguesas de la época, alejándose del drama romántico tradicional.

Tono / Sentimiento: admiración y respeto académico

Contexto Histórico: Benavente vivió durante la Restauración borbónica en España (finales del siglo XIX y principios del XX), un periodo de estabilidad política pero con fuertes tensiones sociales. Su teatro reflejó la crisis de valores de la burguesía y contribuyó a la modernización del teatro español, influenciado por corrientes europeas como el realismo y el naturalismo.

Datos Curiosos:

  • Fue el segundo español en ganar el Premio Nobel de Literatura, después de José Echegaray.
  • Escribió más de 170 obras teatrales a lo largo de su carrera.
  • Fue miembro de la Real Academia Española desde 1912.
  • Su obra 'Los intereses creados' se considera una de las cumbres del teatro español del siglo XX.

Obras Clave: Los intereses creados, La malquerida, Señora ama, La noche del sábado, El nido ajeno

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“El verdadero momento en que una mujer deja de querer a su marido no es cuando se decide a engañarlo, sino cuando él se entera del engaño, porque destruye el encanto de engañarle.”
“Si la pasión, si la locura no pasaran alguna vez por las almas...¿Qué valdría la vida?”
“La disciplina consiste en que un imbécil se haga obedecer por los que son más inteligentes.”
“A perdonar sólo se aprende en la vida cuando a nuestra vez hemos necesitado que nos perdonen mucho”
“Eso de que el dinero no da la felicidad son voces que hacen correr los ricos para que no los envidien demasiado los pobres.”
“En cuestión de árboles genealógicos es más seguro andarse por las ramas que atenerse a las raíces.”
“El mal pago añade mérito a las buenas obras.”
“La alegría de hacer bien está en sembrar, no en recoger.”
“Muchas veces para ser buenos tenemos que dejar de ser honrados.”
“No está mal una mala mentira cuando defendemos con ella una buena verdad.”
“En la pelea, se conoce al soldado; pero en la victoria, se conoce a un caballero.”
“El más noble orgullo para una mujer, por mucho que la hayas ofendido, es poder perdonar siempre, sin tener que arrepentirse.”
“La vida es como un viaje por la mar: hay días de calma y días de borrasca; lo importante es ser un buen capitán de nuestro barco.”
“La noche ha prendido sus claros diamantes en el terciopelo de un cielo estival.”
“La ironía es una tristeza que no puede llorar y sonríe.”
“Conviene dejar al morir algunas deudas incobrables, para que alguien nos llore con sinceridad.”
“Lo peor que hacen los malos es obligarnos a dudar de los buenos.”
“Una cosa es continuar la historia y otra repetirla.”
“No hay ninguna lectura peligrosa. El mal no entra nunca por la inteligencia cuando el corazón está sano.”
“No es humano el deber que por soñar con una humanidad perfecta es inexorable con los hombres.”
“Muchos creen que tener talento es una suerte; nadie que la suerte pueda ser cuestión de tener talento.”
“No hay nada que desespere tanto como ver mal interpretados nuestros sentimientos.”
“El honor no se gana en un día para que en un día pueda perderse. Quien en una hora puede dejar de ser honrado, es que no lo fue nunca.”
“La vanidad hace siempre traición a nuestra prudencia y aún a nuestro interés.”
“Como en las deudas, no cabe con las culpas otra honradez que pagarlas.”
“La tontería de la humanidad se renueva diariamente.”
“Tonterías son los disparates que no producen dinero.”
“La cultura es la buena educación del entendimiento.”
“Los dictadores pueden reformar las leyes; pero no las costumbres.”
“El verdadero cariño no es el que perdona nuestros defectos, sino el que no los conoce.”
“Lo peor de la ingratitud es que siempre quiere tener razón.”
“La peor verdad sólo cuesta un gran disgusto. La mejor mentira cuesta muchos disgustos pequeños y al final, un disgusto grande.”
“Deseo paciencia a los impacientes por verme desaparecer. Ya falta menos que antes.”
“Cuando alguien cumple con su deber, no debe preguntársele en nombre de qué ideal lo cumple.”
“En la vida, lo más triste, no es ser del todo desgraciado, es que nos falte muy poco para ser felices y no podamos conseguirlo.”
“Sólo temo a mis enemigos cuando empiezan a tener razón.”
“El enemigo sólo empieza a ser temible cuando empieza a tener razón.”