“El Salvador es una democracia, así que no es sorprendente que haya tantas voces sean escuchadas aquí. Sin embargo, en mis conversaciones con los salvadoreños... He oído una sola voz.”
“Cuidado de la democracia. Como norma política parece cosa buena. Pero de la democracia del pensamiento y del gesto, la democracia del corazón y la costumbre es el más peligroso morbo que puede padecer una sociedad.”