“La gran ambición, el deseo de superioridad real, de liderar y dirigir, parece ser todo peculiar al hombre, y el habla es el gran instrumento de la ambición.”
“La diferencia entre dos personas totalmente distintas, como por ejemplo un filósofo y un vulgar mozo de cuerda, parece surgir no tanto de la naturaleza como del hábito, la costumbre y la educación.”