“Aquel que mira a una mujer codiciándola ha cometido ya adulterio en su corazón al desearla.”
Análisis Profundo
Esta cita, atribuida a Jesús en el Sermón de la Montaña, establece que la moralidad no se limita a las acciones físicas, sino que incluye los pensamientos e intenciones. Sugiere que el deseo inapropiado hacia otra persona ya constituye una transgresión moral en sí misma, incluso sin consumar el acto.
Contexto: Proviene del Evangelio de Mateo (5:28) en el Nuevo Testamento, donde Jesús profundiza en la interpretación de los mandamientos, enfatizando la pureza interior sobre el mero cumplimiento externo de la ley.
Sentimiento: Moralmente serio
Temas: religión, ética, cristianismo, moralidad, pensamiento, deseo, enseñanzas bíblicas