Análisis Profundo
Esta frase expresa una declaración de autenticidad donde el hablante rechaza la intención de causar risa o ser percibido como cómico. Puede indicar seriedad, honestidad cruda o incluso una defensa ante posibles malentendidos sobre su tono o contenido.
Contexto: Frase atribuida comúnmente a Groucho Marx, aunque su origen exacto es discutido. Se usa en situaciones donde alguien quiere aclarar que sus palabras, aunque puedan sonar irónicas o sarcásticas, tienen una intención seria o reflexiva.
Sentimiento: Neutral con matices de seriedad
Temas: Filosofía, Comunicación, Humor, Literatura, Citas célebres, Expresión personal