“Yo era una niña muy religiosa - me fui a la sinagoga al menos una vez, a veces dos veces al día. Y me acuerdo de mi religiosidad tan bueno - Creo que la religión es buena para los niños, especialmente los niños educados, ya que permite a la imaginación, todo un mundo imaginativo aparte del mundo práctico.”
“El hombre que va a usar su habilidad e imaginación constructiva para ver lo mucho que se puede dar por un dólar, en vez de lo poco que se puede dar por un dólar, está destinado a tener éxito.”