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Y, quizás, los mástiles, invitando a l

Y, quizás, los mástiles, invitando a las torment...

Y, quizás, los mástiles, invitando a las tormentas son los que un viento inclina sobre los naufragios perdidos, sin mástiles, sin mástiles, ni islas fértiles... ¡Pero, oh corazón mío, escucha el canto de los marineros!


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  • No puedes escapar para siempre de la tormenta; ¡debes aprender a hacerle frente!



  • Las tormentas no vienen a enseñarnos lecciones dolorosas, sino que estaban destinadas a lavarnos.



  • Cada tormenta se queda sin lluvia, al igual que cada noche oscura se convierte en día.



  • Por muy larga que sea la tormenta, el sol siempre vuelve a brillar entre las nubes



  • Este mundo para mí es como una tormenta duradera, que me aleja de mis amigos.