“Un pesimista sólo ve el lado oscuro de las nubes y se lamenta; un filósofo ve ambos lados y se encoge de hombros; un optimista no ve las nubes en absoluto: camina sobre ellas.”
“Sólo quien está dotado de una vitalidad inquieta es susceptible de caer en el pesimismo. Uno se convierte en pesimista -un pesimista demoníaco, elemental, bestial- sólo cuando la vida ha sido derrotada muchas veces en su lucha contra la depresión.”