“No sé de dónde viene mi romanticismo. Mi mamá y mi papá me leían muchoLa isla del tesoro», «Robinson Crusoe», cuentos de caballería y caballeros, cosas así.”
“Si hay luz de luna afuera, ¡no te quedes adentro! Si hay velas adentro, ¡no te quedes afuera! ¡Los momentos del romanticismo son demasiado valiosos para perderlos!.”