“Me gustó recordar esos momentos difíciles, cuando me diagnosticaron un cáncer y me dijeron que podía morir en tres meses. Pensé en cómo, con mi experiencia o la de gente como Lance Armstrong, hablar del tema puede servir de inspiración y quizá ayudar a alguien. Pensar que vas a morir es devastador. Piensas que es el fin del mundo. Pero, si lo superas, compartirlo puede ser muy enriquecedor.”