Análisis Profundo
Este proverbio advierte que las acciones impulsadas por la ira o el enojo suelen tener consecuencias negativas que luego provocan arrepentimiento o vergüenza. Sugiere que cuando iniciamos algo desde un estado emocional alterado, es probable que el resultado final sea algo de lo que nos avergoncemos, ya sea por haber actuado de manera irracional, haber dicho cosas de las que nos arrepentimos o haber tomado decisiones precipitadas.
Contexto: Proverbio o refrán popular de origen hispano que transmite sabiduría popular sobre el control emocional y las consecuencias de nuestros actos. Se utiliza comúnmente como advertencia para pensar antes de actuar cuando estamos enojados.
Sentimiento: Advertencia/Reflexivo
Temas: Control emocional, Sabiduría popular, Consecuencias de acciones, Reflexión personal, Proverbios españoles