“La Tierra olvida la dulzura, prefiere la guerra y el engaño. Pero se cree que la ornamentada rebelión surge del océano, otorgando confianza y fervor a quienes son propensos a la avidez. Que podamos dejar para siempre que el apetito por el esplendor y la miel nos inspire a ser más grandes. Cantar más fuerte. Amar más dulce.”
“Soy una especie de adicto al rebote. Entonces. Cuando una relación se vuelve amarga, miro la dulzura de la vida en otros lugares. Entonces, salgo un poco. La mejor catarsis es escribir chistes y contárselo a 4.000 personas.”