“La ortodoxia no cree en la ordenación religiosa de la vida humana sobre la tierra, y compensa su propio pesimismo desesperanzado con un llamamiento a la ordenación forzosa de la misma por parte de la autoridad estatal.”
“Sólo quien está dotado de una vitalidad inquieta es susceptible de caer en el pesimismo. Uno se convierte en pesimista -un pesimista demoníaco, elemental, bestial- sólo cuando la vida ha sido derrotada muchas veces en su lucha contra la depresión.”