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Frases sobre el Abandono de Dios

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  • Haz de mí lo que quieras, como quieras, cuando quieras... porque te amo.



  • Yo por mí soy nada, verdadera nada; cuanto hay en mí de ser es divino, de Dios cuanto de ser tengo. Y abandonado de Dios sentiré mi propia nada, y esta eterna visión de mi nada sería eterno tormento, muerte eterna.



  • No desear, no buscar, no pedir..., solamente amar a Dios y entregarse en sus manos como un niño pequeño.



  • Qué dulce es el camino del amor! ¡Cómo deseo guiarme con el más absoluto abandono a cumplir la voluntad de Dios!



  • El abandono exige una progresiva entrega interior a Dios y a los hermanos.



  • Darse totalmente a Dios no puede realizarse más que en la oscuridad total.



  • Cuando se ha comprendido que Dios nos ama, sólo queda una cosa que hacer: ofrecerse al amor para que él haga de nosotros lo que quiera.



  • El abandono es el fruto delicioso del amor.



  • Señor, cuando Tú quieras, como Tú quieras, lo que Tú quieras; eso es lo único que queremos y deseamos.



  • Abandonar puede tener justificación; abandonarse no la tiene jamás.



  • El único camino es la espera en los brazos de Dios.



  • Jesús desea que pongamos toda nuestra confianza en Él. Yo le pido que haga de mí una santa, dejando en sus manos la elección de los medios que pueden llevarme a ella.



  • Ponga toda su confianza sólo en Dios.



  • Mi camino es todo de confianza y de amor… Veo que basta reconocer la propia nada y abandonarse como un niño en los brazos de Dios.



  • Me he dado cuenta de que lo que yo desee no tiene valor a los ojos de Dios, y que lo mejor es ponerse en sus manos, y nada más.



  • Hagas lo que hagas de mí, te doy gracias porque te amo.



  • No se obra de todo para Dios sino cuando ya no se hace absolutamente nada para uno mismo.



  • Dios mismo se encarga de orientar la vida espiritual de aquellos que se le entregan con gran amor y simplicidad.



  • El único camino que conduce a esa hoguera divina (el amor) es el abandono del niñito que se duerme sin miedo en brazos de su padre.



  • Es mejor no buscar nada, pues el Señor nos va dando a medida de nuestra necesidad los manjares que Él ve convenientes.



  • Y buscar la paz en la amistad de Aquel que aunque todo el mundo nos abandone no nos abandonará.



  • Al comienzo de la vida espiritual, se intenta sobre todo amar a Dios, al término se comprende que basta dejarse amar por él.



  • El abandono es un camino de fe. La fe ha de ser la única luz del camino.



  • Es una felicidad el estar colgados de la providencia del Señor y ver con qué delicadísimo amor lo prepara Él todo.



  • La fidelidad a la oración y la caridad fraterna serán para nosotros señales de discernimiento para comprobar la autenticidad del abandono.



  • Sin Él nada podemos, pero con Él, todo.



  • Quien desea vivir el abandono tiene que abrir su vida a una total y progresiva desapropiación de sí mismo. Se trata de la pobreza de alma... que se vive queriendo ser pobre e intentando serlo en todo.



  • Dios mío, te ofrezco mi corazón; tómalo si quieres, para que ninguna criatura pueda adueñarse de él, sino sólo tú, mi buen Jesús.



  • Que pequeño es todo lo de esta vida; lo único que importa es que dejemos que se cumpla en nosotros plenamente la santa voluntad de nuestro Dios!



  • Jesús no pide grandes hazañas, sino únicamente abandono y gratitud.



  • Oración de petición en un perfecto abandono: Dígnate, Señor, aliviar la carga o aumentar mis fuerzas; alejar la tentación o concederme la gracia de vencerla.



  • Si se abandona del todo, el Señor va a llevar a cabo en este abismo de miseria la obra de su amor.



  • Hasta que no tengamos un perfecto abandono en manos de Dios, no habremos hecho nada.



  • Quien se ha abandonado, ha de creer que se halla en las manos del Padre; eso le basta.



  • No quiero sino confiar a ciegas y esperar contra toda esperanza, sin ocuparme de mí.



  • El abandono es un camino de cruz y amor.