“La salud es el estado sobre el que la medicina no tiene nada que decir.”
W.H. Auden: La Voz Poética del Siglo XX
Fue un poeta y ensayista británico, nacionalizado estadounidense en 1946.
Biografía: Wystan Hugh Auden (1907-1973) fue un influyente poeta anglo-estadounidense, figura central de la poesía moderna. Reconocido por su versatilidad temática y técnica, abordó temas políticos, morales y amorosos con un estilo distintivo que evolucionó a lo largo de su carrera.
Estilo Literario: Poesía modernista con tono conversacional, uso innovador de formas tradicionales, lenguaje coloquial mezclado con referencias cultas, y una evolución desde el compromiso político hacia una perspectiva más personal y religiosa.
Tono / Sentimiento: Respetuoso y analítico, destacando su importancia literaria y evolución artística, con un tono informativo que reconoce su legado perdurable.
Contexto Histórico: Auden vivió y escribió durante períodos cruciales: la Gran Depresión, el ascenso del fascismo en Europa, la Segunda Guerra Mundial y la Guerra Fría. Su obra refleja las preocupaciones políticas y sociales de su tiempo, especialmente en los años 30, y posteriormente su emigración a Estados Unidos en 1939.
Datos Curiosos:
- Escribió el poema 'Funeral Blues' para una obra de teatro, popularizado décadas después por la película 'Cuatro bodas y un funeral'.
- Cambió y reescribió muchos de sus poemas a lo largo de su vida, incluso excluyendo algunos de sus obras completas.
- Fue el primer poeta en ganar el Premio Pulitzer de Poesía por 'The Age of Anxiety' en 1948.
Obras Clave: Funeral Blues, September 1, 1939, The Age of Anxiety, Musée des Beaux Arts, In Memory of W.B. Yeats
“Algunos escritores confunden la autenticidad, a la que siempre deberían aspirar, con la originalidad, de la que nunca deberían preocuparse.”
“La Navidad y la Pascua pueden ser temas para la poesía, pero el Viernes Santo, como Auschwitz, no puede. La realidad es tan horrible que no es sorprendente que la gente debe haber encontrado un obstáculo para la fe.”
“El oído tiende a ser flojo, anhela lo familiar y se sorprende por lo inesperado; el ojo, por otro lado, tiende a ser impaciente, anhela la novela y se aburre por la repetición.”
“Quizás solo haya un pecado capital: la impaciencia. Debido a la impaciencia fuimos expulsados del Paraíso, debido a la impaciencia no podemos regresar.”
“Todo pecado tiende a ser adictivo, y el punto terminal de la adicción es lo que se llama condenación.”