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Frases de Ursula K. Le Guin

Frases de Ursula K. Le Guin

Fue una autora estadounidense conocida sobre todo por sus obras de ficción especulativa.

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  • ¿Qué persona cuerda podría vivir en este mundo y no estar loco?



  • No puedes comprar la revolución. No puedes hacer la revolución. Solo puedes ser la revolución. Esta en tu espíritu o no esta en ninguna parte.



  • El poder del acosador, el abusador, el violador depende sobre todo del silencio.



  • Lo único que hace posible la vida es una incertidumbre permanente e intolerable: no saber lo que viene a continuación.



  • Es, sobre todo por la imaginación que logremos la percepción y la compasión y la esperanza.



  • Como los grandes científicos han dicho y como lo saben todos los niños, es, sobre todo, por la imaginación que logremos la percepción y la compasión, y la esperanza.



  • Es el ying-yang. La luz es la mano izquierda de la oscuridad. Miedo, coraje. Frío, calor. Femenino, masculino. Eres tú. Juntos y uno. Una sombra en la nieve.



  • El paraíso es para los que hacen el paraíso.



  • El amor no es como una piedra que no se mueve. Tiene que ser hecho, como el pan, y rehecho todo el tiempo, renovado.



  • La vida surge de la muerte, la muerte surge de la vida; al ser opuestas se anhelan la una a la otra, se dan a luz la una a la otra y renacen para siempre. Y con ellas, todo renace, la flor del manzano, la luz de las estrellas. En la vida está la muerte. En la muerte es el renacimiento. ¿Qué es entonces la vida sin muerte? ¿Vida inmutable, eterna, eterna? ¿Qué es sino muerte sin renacer?



  • Encender una vela es echar una sombra...



  • La desesperación habla de manera uniforme, en voz baja.



  • Mi imaginación me hace humana y, me hace ignorante; me da todo un mundo, y hace que me exilie de este.



  • Los hijos de la revolución siempre son desagradecidos, y la revolución debe estar agradecida de que sea así.



  • Ningún viento de la tierra hubiera podido hacer que una barca tan pequeña surcara el mar tan rápidamente, sólo un tempestad, y quizás entonces fuera engullida por las olas.