“Aún en las ciencias más perfectas nunca deja de encontrarse alguna doctrina exclusivamente mantenida por el principio de autoridad.”
Santiago Ramón y Cajal: El artista que desveló los secretos del cerebro humano
Fue un médico español, especializado en histología y anatomía patológica.
Biografía: Santiago Ramón y Cajal (1852-1934) fue un médico español, Premio Nobel de Medicina en 1906 por descubrir la estructura del sistema nervioso. Considerado padre de la neurociencia moderna, revolucionó la comprensión del cerebro con su doctrina neuronal y sus detallados dibujos científicos.
Estilo Literario: Científico-narrativo con precisión técnica y claridad expositiva. Combinaba descripciones anatómicas rigurosas con un lenguaje accesible y metáforas vívidas. Sus textos reflejaban tanto su formación médica como su talento artístico.
Tono / Sentimiento: Admiración y respeto académico
Contexto Histórico: Finales del siglo XIX y principios del XX, época de grandes avances en microscopía y medicina. España vivía la Restauración borbónica mientras Europa protagonizaba la segunda revolución industrial. Cajal trabajó con recursos limitados pero logró reconocimiento internacional.
Datos Curiosos:
- Antes de ser médico quería ser artista y su padre lo obligó a estudiar medicina
- Sus dibujos neuronales son considerados obras de arte científico
- Trabajaba en un laboratorio casero que llamaba 'el desván'
- Fue el primer científico español en recibir un Premio Nobel
Obras Clave: Textura del sistema nervioso del hombre y de los vertebrados, Recuerdos de mi vida, Reglas y consejos sobre investigación científica, Histología del sistema nervioso
“La mujer tiene para la enfermedad una entereza de que carecemos los hombres. El instinto le da increíble fortaleza. Sabe o adivina que la belleza es el resplandor de la salud.”
“La adversidad sigue a la ventura como la sombra al cuerpo. Ambas, parecen, en efecto, fases alternativas de la irremediable ondulación del humano destino.”
“Evita la conversación de aquellas personas cuya palabra, en vez de ser trabajo, es placer. Los grandes parlanchines suelen ser espíritus refinadamente egoístas, que buscan nuestro trato, no para estrechar lazos sentimentales, sino para hacerse admirar y aplaudir.”
“Muchas veces he pensado si el mal no está puesto en el Universo como un tema de trabajo y un incentivo a nuestra curiosidad.”
“Muchos disgustos se evitarían si quienes alardean de satíricos tuvieran en cuenta que toda persona, por necia que sea, se toma a sí misma muy en serio, y que, si algunas soportan una contradicción franca y leal, ninguna perdona el ridículo.”
“Defecto por defecto, preferible es la arrogancia al apocamiento, la osadía mide sus fuerzas y vence o es vencida, pero la modestia excesiva huye de la batalla y se condena a vergonzosa inacción.”