“La conciencia para ti, la fama para tu prójimo.”
San Agustín: El Gigante del Pensamiento Cristiano
San Agustín fue uno de los teólogos y filósofos más importantes en los primeros años del cristianismo, cuyas obras fueron muy influyentes en el desarrollo del cristianismo y la filosofía occidental.
Biografía: San Agustín de Hipona (354-430 d.C.) fue un teólogo, filósofo y Padre de la Iglesia latina. Nacido en Tagaste, África romana, vivió una juventud disipada antes de convertirse al cristianismo tras una profunda crisis espiritual. Ordenado obispo de Hipona, se convirtió en uno de los pensadores más influyentes del cristianismo occidental.
Estilo Literario: Estilo retórico y persuasivo, combinando profundidad teológica con introspección personal. Usa diálogos, autobiografía espiritual y argumentación filosófica. Lenguaje apasionado y lógico, con frecuentes referencias bíblicas y clásicas.
Tono / Sentimiento: profundo y reflexivo
Contexto Histórico: Vivió durante la decadencia del Imperio Romano de Occidente, el saqueo de Roma por los visigodos (410 d.C.) y el ascenso del cristianismo como religión dominante. Su obra responde a crisis políticas y debates teológicos con maniqueos, donatistas y pelagianos.
Datos Curiosos:
- Antes de su conversión, tuvo un hijo llamado Adeodato
- Su madre, Santa Mónica, es famosa por rezar 17 años por su conversión
- Su fiesta se celebra el 28 de agosto
- Es patrón de teólogos, impresores y cerveceros
Obras Clave: Confesiones, La Ciudad de Dios, Sobre la Trinidad, Enchiridion
“La Ley ha sido dada para que se implore la gracia; la gracia ha sido dada para que se observe la ley.”
“Dios no manda cosas imposibles, sino que, al mandar lo que manda, te invita a hacer lo que puedas y pedir lo que no puedas y te ayuda para que puedas.”
“¿Qué es el tiempo? Si nadie me lo pregunta, lo sé. Pero si tuviese que explicárselo a alguien no sabría como hacerlo”
“Dios no es lo que usted se imagina o lo que usted cree que entiende. Si usted lo entiende ha fallado.”
“Quien toma bienes de los pobres es un asesino de la caridad. Quien a ellos ayuda, es un virtuoso de la justicia.”
“El hombre bueno es libre, incluso si es un esclavo. Pero el hombre malo es un esclavo, sin importar que sea un rey.”
“Fue el orgullo lo que convirtió a los ángeles en demonios; es la humildad la que hace a los hombres como los ángeles.”
“La envidia es la fiera que arruina la confianza, disipa la concordia, destruye la justicia y engorda toda especie de males.”
“No digas que el tiempo pasado fue mejor que el presente; las virtudes son las que hacen los buenos tiempos, y los vicios los que los vuelven malos.”