“Siempre fallaste. No importa. Inténtalo otra vez. Falla de nuevo. Falla mejor.”
Samuel Beckett: El Maestro de la Desesperación y el Humor Negro
Fue un dramaturgo, novelista, crítico y poeta irlandés.
Biografía: Samuel Beckett (1906-1989) fue un escritor, dramaturgo y poeta irlandés, premio Nobel de Literatura en 1969. Vivió gran parte de su vida en París, escribiendo en inglés y francés. Su obra explora la condición humana con humor ácido y desesperación existencial.
Estilo Literario: Teatro del absurdo, minimalismo, existencialismo, humor negro, repetición, silencios significativos, diálogos fragmentados, personajes marginados y desesperanzados.
Tono / Sentimiento: Reflexivo, melancólico pero con toques de ironía, intelectual, filosófico, desesperanzado pero lúcido.
Contexto Histórico: Beckett vivió las dos guerras mundiales, la ocupación nazi de Francia (donde participó en la Resistencia) y la posguerra europea. Su obra refleja la crisis de valores, el vacío existencial y la absurdidad de la vida moderna tras estos traumas históricos.
Datos Curiosos:
- Escribió 'Esperando a Godot' en francés y luego lo tradujo al inglés él mismo.
- Fue conductor de ambulancia en la Cruz Roja durante la Segunda Guerra Mundial.
- Rechazó asistir a la ceremonia del Nobel en 1969, enviando a su editor en su lugar.
- Apareció brevemente en la película 'Film' de 1965, su única actuación cinematográfica.
Obras Clave: Esperando a Godot, Final de partida, Los días felices, Molloy, Malone muere, El innombrable
“Alguna vez lo intentaste. Alguna vez fallaste. No importa. Inténtalo de nuevo. Falla nuevamente. Falla mejor.”
“Siempre lo intentaste. Siempre fallaste. No importa. Inténtalo de nuevo. Falla nuevamente. Falla mejor.”
“Justo debajo de la superficie seré, todos juntos al principio, luego se separan y la deriva, a través de toda la tierra, y tal vez en el final a través de un acantilado en el mar, algo de mí. Un montón de gusanos en una hectárea, que es un pensamiento maravilloso, un montón de gusanos, lo creo.”
“Las lágrimas del mundo son de una calidad constante. Para cada uno que empieza a llorar, otro lugar otra paradas. Lo mismo puede decirse de la risa.”
“Dan a luz a horcajadas de un sepulcro, la luz brilla un instante, después se hace de noche una vez más.”