“Otros creen que con el poder serán dichosos. Y cuando les llega el poder, la sensibilidad para gustarlo se les hizo pedazos entre todas las bellaquerías que ejecutaron para conseguir el poder.”
Roberto Arlt: El genio turbulento de la literatura argentina
Fue un novelista, cuentista, dramaturgo, periodista e inventor argentino.
Biografía: Roberto Arlt (1900-1942) fue un escritor, periodista e inventor argentino, autodidacta y figura clave de la literatura rioplatense del siglo XX. Su obra refleja la vida urbana, la marginalidad y la crisis existencial.
Estilo Literario: Estilo crudo, realista y experimental, con influencias del expresionismo y la novela picaresca. Usa lenguaje coloquial, monólogos interiores y crítica social. Se destaca por su prosa vibrante y personajes alienados.
Tono / Sentimiento: Admiración crítica, reconocimiento de su genio literario y legado, con tono respetuoso hacia su innovación y autenticidad.
Contexto Histórico: Activo durante las décadas de 1920 y 1930 en Buenos Aires, época de inmigración masiva, crisis económicas y cambios sociales. Su obra coincide con el auge del tango y las vanguardias literarias en América Latina.
Datos Curiosos:
- Trabajó como periodista en el diario 'El Mundo', donde publicó sus famosas 'Aguafuertes porteñas'.
- Fue inventor y patentó varios dispositivos, como medias de mujer sin costura.
- Murió a los 42 años por un paro cardíaco, dejando una obra póstuma inacabada.
Obras Clave: El juguete rabioso, Los siete locos, Los lanzallamas, El jorobadito, Aguafuertes porteñas
“Trabajando para conseguir el dinero o el poder o la gloria no se aperciben que se va acercando la muerte.”
“¿Qué será de mí? En ese instante, sobre el alma, el cuerpo me pesaba como un traje demasiado grande y mojado.”
“¿Qué significa el esfuerzo en la gran llanura, comparado con la lucha en la mar traidora o en la montaña empinadísima?”
“Te prevengo que tengo el corazón duro, pero hay momentos en que me dejaría hacer pedazos por el primer desgraciado que se me cruza al paso.”
“Se percibe la frialdad de los huesos de los antiguos muertos. Parece que en este paraje en ruinas se hubiera detenido la respiración del mundo.”
“Estoy colmado de imprecisos deseos, de una vaguedad que es como neblina, y adentrándose en todo mi ser, lo torna casi aéreo, impersonal y alado.”
“El vidrio del ojo de buey estaba roto, y por allí se colaban ráfagas de viento que hacían bailar la lengua amarilla de una candela sujeta en una palmatoria al muro.”
“¡Ah, es menester saber las miserias de esta vida puerca, comer el hígado que en la carnicería se pide para el gato, y acostarse temprano para no gastar el petróleo de la lámpara!”
“El hombre siente que su cuerpo se confunde en el cansancio con las sábanas; y, de pronto, el cacareo de un gallo lo hace respingar furiosamente. Otro gallo contesta a la distancia.”