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Quintiliano: El Maestro que Moldeó la Retórica Romana

Quintiliano: El Maestro que Moldeó la Retórica Romana

Fue un retórico y pedagogo hispanorromano.

Biografía: Marco Fabio Quintiliano fue un destacado retórico y educador hispanorromano del siglo I d.C. Nacido en Calagurris (Hispania), se convirtió en el primer profesor de retórica con salario estatal en Roma bajo Vespasiano. Su obra principal, 'Institutio Oratoria', estableció principios educativos que influyeron durante siglos en la pedagogía occidental.

Estilo Literario: Didáctico, sistemático y claro. Quintiliano combinaba teoría retórica con consejos prácticos para la formación del orador ideal. Su estilo es metódico, con ejemplos concretos y un enfoque en la ética y la utilidad social de la elocuencia.

Tono / Sentimiento: Respetuoso y admirativo, destacando su legado educativo y su influencia perdurable en la cultura occidental.

Contexto Histórico: Vivió durante el Imperio Romano temprano (siglo I d.C.), bajo los reinados de Vespasiano, Tito y Domiciano. Su carrera coincidió con un período de estabilidad política donde la retórica mantenía importancia en la administración y la vida pública, aunque con menor poder político que en la República.

Datos Curiosos:

  • Fue el primer profesor de retórica pagado con fondos públicos en Roma.
  • Educó a los sobrinos del emperador Domiciano.
  • Su obra se perdió durante la Edad Media y fue redescubierta en el Renacimiento.

Obras Clave: Institutio Oratoria

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“No es tan dañoso oír lo superficial como dejar de oír lo necesario.”
“Resulta difícil a las personas dichosas la justa comprensión de las miserias ajenas.”
“Es la enfermera que el niño oye por primera vez, y sus palabras las que primero intentará imitar.”
“Las primeras palabras que un bebé escucha y las cuales se ve tentado a imitar, son las de una enfermera.”
“El que miente necesita tener buena memoria.”
“El que parece sabio, entre los tontos, parece tonto entre los sabios”
“Mucho más se desea lo que se veda.”
“La conciencia vale por mil testigos.”
“Algunos hablan demasiado, pero sin decirlo todo.”
“El que pretende pasar por sabio entre los necios, pasa por necio entre los sabios.”
“Aunque la ambición sea un vicio, no obstante, a menudo es causa de virtud.”
“Nada es más peligroso para el hombre que un rápido cambio de estado.”
“Los malos hábitos es más fácil romperlos que enmendarlos.”
“La ambición es un vicio, pero puede ser madre de la virtud.”
“Las riquezas están donde están los amigos.”
“Prefiero renunciar a un amigo que a un dicho.”
“No vivo para comer, sino que como para vivir.”
“Bastante riqueza es no desear más.”
“Van mal los asuntos humanos cuando queda solamente la fe en los asuntos materiales.”
“A la mayor parte de los niños no les falta ingenio, sino aplicación.”
“De ahí que concluya que hay grandes recursos que se encuentran en los niños, los cuales se pierden con los años. Es evidente, por tanto, que no es de la naturaleza, sino de nuestra propia negligencia, de lo que debemos quejarnos.”
“Lo que llega prematuramente a la perfección pronto perece.”
“Aunque la ambición en sí misma es un vicio, a menudo es el padre de las virtudes.”
“Del maldiciente al malhechor sólo media la ocasión.”
“El embustero ha de poseer buena memoria.”
“El juicio que haya de emitirse sobre tan eminentes hombres ha de pronunciarse con modestia y circunspección, a fin de que (lo que muchas veces sucede) no condenen lo que ni siquiera entienden.”
“Rara cosa es el respeto a sí mismo.”