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Frases de Mérito

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  • No es difícil tener éxito. Lo difícil es merecerlo.




  • Todo hombre es como un cheque en blanco firmado por Dios. Nosotros mismos escribimos en él la cifra de su valor con nuestro merecimiento.




  • Sin crisis no hay desafíos, sin desafíos la vida es una rutina, una lenta agonía. Sin crisis no hay méritos.




  • La única tristeza sin consuelo en la vida es la tristeza que se ha merecido.




  • El éxito en el mundo raramente tiene correspondencia con el mérito.




  • En la composición de la dicha entra la idea de haberla merecido.




  • No es la recompensa lo que eleva el alma, sino la labor que le ha valido esa recompensa




  • Un envidioso jamás perdona el mérito.




  • Cada uno merece ser apreciado por lo que hace, no por lo que dicen de él.




  • Es muy fácil obtener fama pero es muy difícil merecerla.




  • El que supera la alabanza, la merece.




  • Que las armas cedan a la toga y el laurel se conceda a los méritos.




  • Un día mi abuelo me dijo que hay dos tipos de personas: las que trabajan, y las que buscan el mérito. Me dijo que tratara de estar en el primer grupo: hay menos competencia ahí.




  • Nunca cruza por la mente de los necios la manera de como están encadenados el mérito y la fortuna; si ellos poseyeran la piedra filosofal no la tendrían los sabios.




  • El éxito es algo repugnante; su falso parecido con el mérito engaña a los hombres.




  • La felicidad es algo indeseable. Su falso parecido con el mérito engaña a los hombres.




  • El burdel es la única institución italiana donde la competencia es premiada y el mérito reconocido.




  • La posteridad me honrará porque lo he merecido.




  • No teníamos ningún mérito, salvo aquel que la juventud otorga por muy poco tiempo a cualquiera, como una vaga promesa que jamás será cumplida




  • El mérito es el potencial de energía positiva que todos tenemos y que te conducirá a obtener la felicidad y a alcanzar la liberación.




  • Si quien llega primero tomando atajos no sufre la condena dentro del grupo, ese equipo está enfermo. Aplica también a la sociedad.




  • El antagonismo para el hombre de mérito es el combate noble; para el envidioso es la cruel tortura.




  • Nada hay tan armonioso como el elogio que se ha merecido.




  • El mérito aparente es digno de desprecio; la virtud solamente es del hombre el ornato verdadero.




  • Habla de los modernos sin desprecio, y de los antiguos sin idolatría; júzgalos a todos por sus méritos y no por su edad.




  • Ni (vi) gran bien en posesión que se iguale al merecerle.




  • No te peses a ti mismo en la balanza de tu propia opinión; deja, por el contrario, que el juicio de la gente sensata establezca la medida de tus méritos.




  • Los hombres dotados de una inferior naturaleza repugnan el castigo que merecieron; los de temple mediocre se resignan a él; los de temple superior lo reclaman.




  • Ni hay ninguno que no piensa merecer cuanto desea,Ni deseo que no seamuy mayor que su esperanza.




  • ¿Os parece un hombre colmado de méritos? Poned obstáculos a sus deseos, a todas sus empresas. Si sus méritos son verdaderamente tales, él hallará manera de abatir o sortear los obstáculos.




  • Rangos, grados, distintivos y condecoraciones, adornos, dijes y colgajos, títulos,marquesados y honores son cosas que confieren honra a quienes carecen de méritos.




  • He tenido esperanza de algo mejor, porque creí haberlo merecido.




  • La esperanza que llega fundada en nuestros propios merecimientos, es justa.




  • La esperanza es una expectación de futura felicidad, producida por la gracia de Dios y los méritos contraídos anteriormente.




  • No está en manos de nosotros los mortales mandar en el éxito; pero podemos hacer más, Sempronio: merecerlo.




  • No hay en el mundo más que dos maneras de prosperar: una, por la propia industria; otra; por la imbecilidad ajena.




  • Integración de la felicidad es el pensamiento de haberla merecido.




  • El silencio que acepta al mérito como la cosa más natural del mundo, es el más resonante aplauso.




  • Es más fácil tejer una corona, que encontrar una cabeza digna de ella.




  • Apeteceríamos menos el aprecio de los hombres, si estuviéramos más seguros de ser dignos de él.