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Julio Cortázar: El Revolucionario de la Literatura Latinoamericana

Julio Cortázar: El Revolucionario de la Literatura Latinoamericana

Fue un escritor, traductor e intelectual argentino. Sin renunciar a su nacionalidad argentina, optó por la nacionalidad francesa en 1981, en protesta contra el régimen militar argentino.

Biografía: Julio Cortázar (1914-1984) fue un escritor argentino, figura clave del boom latinoamericano. Nacido en Bruselas pero criado en Buenos Aires, se exilió en París donde desarrolló su obra más innovadora. Su narrativa desafía las convenciones literarias tradicionales.

Estilo Literario: Realismo mágico, literatura fantástica, experimentalismo narrativo, juegos literarios, ruptura de estructuras convencionales, metaficción, influencia surrealista.

Tono / Sentimiento: Admiración intelectual, respeto académico, fascinación creativa

Contexto Histórico: Parte del 'boom' literario latinoamericano de los años 60-70 junto a García Márquez, Vargas Llosa y Fuentes. Su obra refleja el exilio político, la búsqueda de identidad y la crítica social durante dictaduras latinoamericanas.

Datos Curiosos:

  • Era fanático del jazz y lo incorporaba en su escritura
  • Tradujo obras de Edgar Allan Poe al español
  • Su novela 'Rayuela' puede leerse en múltiples órdenes
  • Participó activamente en movimientos de derechos humanos

Obras Clave: Rayuela, Bestiario, Historias de cronopios y de famas, 62 Modelo para armar, Final del juego

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“Y allá en el fondo está la muerte si no corremos y llegamos antes y comprendemos que ya no importa.”
“Mira, sólo hay un medio para matar los monstruos; aceptarlos.”
“Yo creo que te comprendo, vos buscas algo que no sabes lo que es. Yo también y tampoco sé lo que es. Pero son dos cosas diferentes.”
“Cada vez iré sintiendo menos y recordando más.”
“Lo que mucha gente llama amar consiste en elegir a una mujer y casarse con ella. La eligen, te lo juro, los he visto. Como si se pudiese elegir en el amor, como si no fuera un rayo que te parte los huesos y te deja estaqueado en la mitad del patio.”
“El tiempo vuela, como dice Gustave. Uno cree que es lunes y ya estamos a jueves. El otoño se termina, y de golpe es pleno verano.”
“No nos vimos nunca pero no importaba, mi hermano despierto mientras yo dormía, mi hermano mostrándome detrás de la noche su estrella elegida.”
“¿De qué sirve un escritor si no puede destruir la literatura? Y nosotros... ¿de qué estamos si no ayudamos tanto como podamos en esa destrucción?”
“En literatura no hay temas buenos ni temas malos, hay tan sólo temas bien o mal tratados.”
“Siempre he sabido que las grandes sorpresas nos esperan allí donde hemos aprendido a no sorprendernos de nada, es decir, donde no nos escandalizan las rupturas del orden.”
“Y debo decir que confío plenamente en la casualidad de haberte conocido. Que nunca intentaré olvidarte, y que si lo hiciera, no lo conseguiría.”
“Los caminos del Che son infinitos.”
“Sería como vivir sujeto a un pararrayos en plena tormenta y creer que no va a pasar nada.”
“Mucha servidumbre, excesiva sensibilidad, una tristeza frecuente.”
“Yo ya era así antes de que tú llegaras, caminaba por las mismas calles y comía las mismas cosas. Incluso antes de que llegaras yo ya vivía enamorado de ti y a veces, no pocas, te extrañaba como si supiera que me hacías falta.”
“Tengo suficiente inteligencia como para empezar a destruirla ventajosamente.”
“Las palabras nunca alcanzan cuando lo que hay que decir desborda el alma.”
“Los recuerdos son siempre un asco...”
“La besaron tanto entre Inés y su madre que le quedó la cara como caminada, blanda y oliendo a rouge y polvo rachel de Coty, húmeda alrededor de la boca, un asco que el viento le sacó de un manotazo.”
“Hacés mal en ilusionarte, yo estoy lejos de todo. Tan lejos que me da asco.”
“Esa vida en permanente incertidumbre de las islas y de la tierra firme y de toda Nicaragua y no solamente de toda Nicaragua sino de casi toda América Latina, vida rodeada de miedo y de muerte.”
“Cuando te regalan un reloj te regalan un pequeño infierno florido, una cadena de rosas, un calabozo de aire.”
“La humanidad empezará verdaderamente a merecer su nombre el día en que haya cesado la explotación del hombre por el hombre.”
“Y lo que llamamos amarnos fue quizá que yo estaba de pie delante de vos, con una flor amarilla en la mano, y vos sostenías dos velas verdes y el tiempo soplaba contra nuestras caras una lenta lluvia de renuncias y despedidas y tickets de metro.”
“Siempre he sabido que las grandes sorpresas nos esperan allí donde hayamos aprendido por fin a no sorprendernos de nada, entendiendo por esto no escandalizarnos frente a las rupturas del orden.”
“El equilibrio depende de tan poco y lo pagamos a un precio tan alto, que los breves instantes que siguen al posado y que deciden de su perfección nos arrebatan como de nosotros mismos, arrasan con la tigredad y la humanidad en un solo movimiento inmóvil que es vértigo, pausa y arribo.”