“Te digo adiós para toda la vida, pero toda la vida seguiré pensando en ti.”
José Ángel Buesa: El Poeta del Corazón y la Melancolía
Fue un poeta y escritor de seriales cubano.
Biografía: José Ángel Buesa (1910-1982) fue un poeta cubano reconocido como uno de los máximos exponentes del romanticismo tardío en Hispanoamérica. Su obra, caracterizada por la emotividad y el lirismo amoroso, alcanzó gran popularidad en el siglo XX.
Estilo Literario: Romanticismo tardío con tono sentimental, melancólico y profundamente lírico. Sus poemas destacan por la musicalidad, el uso de metáforas sencillas pero efectivas, y temas recurrentes como el amor, la soledad, la nostalgia y la naturaleza.
Tono / Sentimiento: nostálgico y emotivo
Contexto Histórico: Buesa desarrolló su obra durante la primera mitad del siglo XX en Cuba, un periodo de transición entre el modernismo y las vanguardias. Su poesía representó la continuidad de la tradición romántica en un contexto donde predominaban las corrientes literarias más experimentales.
Datos Curiosos:
- Fue conocido como 'el poeta de la juventud' por su gran popularidad entre lectores jóvenes
- Su poema 'Oasis' es uno de los más antologados de la poesía cubana
- A pesar de su éxito, mantuvo una vida relativamente discreta alejada de los círculos intelectuales
Obras Clave: Oasis, Misas paganas, La fuga de las horas, Canto final
“Leyendo un libro, un día, de repente, hallé un ejemplo de melancolía: Un hombre que callaba y sonreía, muriéndose de sed junto a una fuente.”
“Puedo estar a tu lado como si no estuviera, y encontrarte cien veces, así como al azar... Puedo verte con otro, sin suspirar siquiera, y no puedo olvidar.”
“¡Un hijo! Tú sabes, tú sientes que es eso: ver nacer la vida del fondo de un beso por un inefable milagro de amor.”
“Te digo adiós si acaso te quiero todavía quizás no he de olvidarte… Pero te digo adiós. No sé si me quisiste… No sé si te quería o tal vez nos quisimos demasiado los dos.”
“Y si nos tienta algún pecado triste y vulgar, el viento sopla siempre de aquel lado, y se lo lleva todo sobre la mar...”
“Vamos, que se hace tarde _ me dijiste. Pero yo me quedé mirando el mar,con el hastío de un pecado triste, pues no hay nada más triste que un pecado vulgar.”
“Y así dos orillas tu corazón y el mío, pues, aunque las separa la corriente de un río, por debajo del río se unen secretamente.”
“Y siento celos al pensar que un día, alguien, que no te ha visto todavía, verá tus ojos por primera vez.”
“La vida será tuya si sabes que es ajena, que es igual ser montaña que ser grano de arena, pues la calma del justo vence el furor del bravo.”