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Jane Austen: La Maestra de la Novela de Costumbres

Jane Austen: La Maestra de la Novela de Costumbres

Fue una novelista británica que vivió durante la época georgiana.

Biografía: Jane Austen (1775-1817) fue una novelista británica que vivió durante la Regencia. Aunque publicó anónimamente en vida, sus obras sobre la vida de la clase media-alta inglesa la convirtieron en una de las escritoras más influyentes de la literatura universal.

Estilo Literario: Novela de costumbres con ironía sutil, diálogos ingeniosos, crítica social velada y enfoque en la psicología femenina y las relaciones matrimoniales dentro de la burguesía rural inglesa.

Tono / Sentimiento: admiración respetuosa con toques de calidez y reconocimiento de su legado perdurable

Contexto Histórico: Vivió durante la Regencia británica (1811-1820), período de transición entre el siglo XVIII y la era victoriana, marcado por guerras napoleónicas, rígidas convenciones sociales y limitadas oportunidades para las mujeres.

Datos Curiosos:

  • Nunca se casó y escribió sobre matrimonio con aguda observación.
  • Publicó todas sus obras de forma anónima como 'By a Lady'.
  • Su retrato más famoso es un dibujo hecho por su hermana Cassandra.

Obras Clave: Orgullo y Prejuicio, Sentido y Sensibilidad, Emma, Mansfield Park, Persuasión, La Abadía de Northanger

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“Sabía que cuando jugaba se estaba dando placer sólo a sí misma; pero esto no fue una sensación nueva.”
“Todo hombre está rodeado por un vecindario de espías voluntarios.”
“Una mujer soltera, de buena fortuna, es siempre respetable y puede ser tan sensata y agradable como cualquier otra persona.”
“No es muy moderno considerar la difícil situación de las mujeres solteras que anhelan algo tan anticuado como los hombres.”
“Lo que surge de la discreción debe ser respetado.”
“Lo he intentado en vano, pero no se puede reprimir mis sentimientos. Debes permitir que te diga cuán profundamente te admiro y amo.”
“Mi idea de buena compañía es la compañía de personas inteligentes y bien informadas que tienen una gran conversación; eso es lo que yo llamo buena compañía.”
“Siempre vale la pena preservar las conexiones familiares, siempre vale la pena buscar una buena compañía.”
“Nada es más engañoso, dijo Darcy, que la apariencia de humildad. A menudo es solo descuido de opinión y, a veces, un alarde indirecto.”
“Cada hombre está rodeado por un barrio de espías voluntarios.”
“Donde la gente está realmente apegada, la pobreza misma es riqueza.”
“El tiempo generalmente disminuirá el interés de cada apego que no esté dentro del círculo diario.”
“Siempre es incompresible para un hombre ver como una mujer rechaza una oferta de matrimonio.”
“Todo impulso de sentimiento debe guiarse por la razón.”
“No quiero que la gente sea muy agradable, pues así me ahorran la molestia de que me tengan que gustar demasiado.”
“Poseo bastantes defectos, pero creo que no proceden de mi entendimiento.”
“ese algo propicio que sirve de consuelo a todos los que cierran los ojos cuando miran, o el entendimiento cuando razonan.”
“La amistad es el mejor bálsamo para las heridas que produce en el alma un amor mal correspondido.”
“¡Cuan distinto era el origen de su presente inquietud! ¡Cuan tristemente superior al otro en realidad y en sustancia!”
“La capacidad de hacer algo con presteza es siempre muy elogiada por su poseedor, quien a menudo no advierte la imperfección que lo acompaña.”
“El orgullo se refiere más a nuestra opinión sobre nosotros mismos; la arrogancia, a lo que deseamos que los demás piensen de nosotros.”
“El autoconocimiento es el primer paso hacia la madurez.”
“Hay personas, que cuanto más hagas por ellos, menos harán ellos por ellos mismos.”
“He sido un ser egoísta toda mi vida, no en teoría, pero sí en la práctica.”
“El estilo de un hombre no debe ser la regla del otro.”
“No hay nada más engañoso que la apariencia de humildad. A menudo sólo es carencia de opinión, y a veces una ostención indirecta.”
“Si yo fuera un hada madrina, te daría el deseo de tu corazón en un instante y me enjugaría las lágrimas y te diría que no llores.”
“Deseo, como todos los demás, ser perfectamente feliz; pero como todos los demás, debe ser a mi manera.”
“Hay una terquedad en mí que nunca soporto tener miedo a la voluntad de los demás. Mi coraje siempre aumenta en cada intento de intimidarme.”
“Era gratitud; gratitud no sólo por haberla amado, sino por amarla todavía lo bastante para olvidar toda la petulancia.”
“Un acontecimiento anhelado con impaciencia no podía, al realizarse, traerle toda la satisfacción que era de esperar.”
“Estoy convencida de que a los hombres se les debe hablar con desdén y descaro, pues si no los obligamos a guardar las distancias debidas se vuelven muy impertinentes.”
“El orgullo está relacionado con la opinión que tenemos de nosotros mismos; la vanidad, con lo que quisiéramos que los demás pensaran de nosotros.”
“–Nada es más engañoso –dijo Darcy– que la apariencia de humildad. Normalmente no es otra cosa que falta de opinión, y a veces es una forma indirecta de vanagloriarse.”
“El estar bien informado nos impide alimentar la vanidad ajena, lo cual el buen sentido aconseja evitar.”
“Los que no cambian nunca de opinión deben cerciorarse bien antes de juzgar.”
“No quiero que la gente sea agradable, así me ahorra el problema de cogerles cariño.”
“El entusiasmo del amor femenino supera aún al de los biógrafos.”
“Lo que es tolerable en la juventud, es imperdonable en la edad madura.”
“El egoísmo tiene que perdonarse siempre, porque es un mal que no tiene remedio.”