“La muerte solo será triste para los que no hayan pensado en ella.”
François Fénelon: El Teólogo que Desafió al Rey Sol
Fue un teólogo y obispo católico, poeta y escritor francés.
Biografía: François Fénelon (1651-1715) fue un influyente arzobispo, teólogo y escritor francés. Figura clave del quietismo, fue preceptor del duque de Borgoña y desafió la autoridad de Luis XIV, lo que le costó el exilio en Cambrai.
Estilo Literario: Estilo espiritual y didáctico, con un lenguaje claro y accesible que busca la interiorización religiosa. Combina profundidad teológica con una prosa elegante y persuasiva, dirigida tanto a la corte como al pueblo.
Tono / Sentimiento: Respetuoso y admirativo, destacando su valentía intelectual y contribución espiritual, mientras se reconoce su conflicto con las autoridades de su tiempo.
Contexto Histórico: Vivió durante el reinado absolutista de Luis XIV en la Francia del siglo XVII. Su conflicto con el rey y con Bossuet por el quietismo refleja las tensiones entre la autoridad real, la Iglesia y las corrientes espirituales disidentes.
Datos Curiosos:
- Fue nombrado preceptor del duque de Borgoña, posible heredero al trono
- Su obra 'Telémaco' fue interpretada como una crítica velada a Luis XIV
- Mantenía una extensa correspondencia espiritual con mujeres de la aristocracia
- Fue uno de los primeros en defender la educación de las mujeres
Obras Clave: Las aventuras de Telémaco, Tratado de la existencia de Dios, Cartas espirituales, Diálogos de los muertos, Explicación de las máximas de los santos
“El sufrimiento depende no tanto de lo que se padece cuanto de nuestra imaginación, que aumenta nuestros males.”
“No hagas mejores amigos con un alma melancólica. Siempre llevan una pesada carga y tu debes llevar la mitad.”
“El verdadero valor consiste en prever todos los peligros y despreciarlos cuando llegan a hacerse inevitables.”
“La curiosidad de los niños es una inclinación, que va delante de la instrucción; es menester pues aprovecharse de ella.”
“El que no ha sufrido no sabe nada; no conoce ni el bien ni el mal; ni conoce a los hombres ni se conoce a sí mismo.”
“Cuanto más perfectos somos, más gentiles y tranquilos nos volvemos hacia los defectos de otras personas.”
“Los niños son excelentes observadores y, a menudo, percibirán sus más mínimos defectos. En general, los que gobiernan a los niños, no perdonan nada en ellos, sino todo en sí mismos.”
“El más desgraciado de todos los hombres es el que cree serlo, porque las desgracias penden menos de las cosas que se sufren, que de la impaciencia en sufrirlas, que es lo que aumenta el dolor.”
“Las lágrimas no sólo son indicio de una naturaleza sensible y compasiva; son también indicio de debilidad y astucia.”
“La exactitud y la pulcritud en moderación son una virtud, pero llevados a los extremos estrechan la mente.”
“Antes de lanzarse al peligro, hay que prevenirlo y temerlo; mas una vez en él, no queda otra solución que despreciarlo.”
“No basta tener razón; mantenerla de una manera brusca y altanera, es deshonrarla y echarla a perder.”
“Los más insolentes en la prosperidad son en la adversidad los más débiles y cobardes; doblan la cerviz en faltándoles la autoridad, y se les ve tan abatidos como se les conoció soberbios; en un momento pasan de un extremo a otro.”