“Si haces bien para que te lo agradezcan, mercader eres, no bienhechor; codicioso, no caritativo.”
Francisco de Quevedo: El Genio Mordaz del Siglo de Oro Español
Fue un escritor español del Siglo de Oro.
Biografía: Francisco de Quevedo (1580-1645) fue un escritor español del Siglo de Oro, conocido por su ingenio satírico y su dominio del lenguaje. Poeta, novelista y político, destacó por su aguda crítica social y su estilo conceptista.
Estilo Literario: Estilo conceptista caracterizado por la agudeza verbal, juegos de palabras, ironía mordaz y densidad de significado. Maestro del soneto y la sátira social.
Tono / Sentimiento: crítico y satírico
Contexto Histórico: Vivió durante el Siglo de Oro español (siglos XVI-XVII), época de máximo esplendor cultural bajo los reinados de Felipe III y Felipe IV. Contexto de decadencia política y crisis económica.
Datos Curiosos:
- Dominaba múltiples idiomas incluyendo latín, griego, hebreo y árabe
- Tuvo una rivalidad legendaria con Luis de Góngora
- Pasó varios años en prisión por razones políticas
- Era conocido por su cojera y uso de anteojos
Obras Clave: Historia de la vida del Buscón, Los Sueños, Poesías varias, Política de Dios, gobierno de Cristo, La cuna y la sepultura
“Muchos son los buenos, si se da crédito a los testigos; pocos, si se toma declaración a su conciencia.”
“Ordinariamente las dichas han venido sin desearse; ordinariamente, las desgracias han sucedido sin temerse.”
“Mala cosa cuando en el ánimo se representa la temeridad con rostro de valentía, y la cordura con rostro de cobardía.”
“La enfermedad más peligrosa, después del doctor, es el testamento: más han muerto porque hicieron testamento, que porque enfermaron.”
“El que me niega lo que no merezco,me da advertencia, no me quita nada;que en ambición sin méritos premiada,más me deshonro yo que me enriquezco.”
“La adulación, bajeza del que adula; engaño del adulado y aún bajeza de los dos; porque su bajeza muestra el que gusta de su adulación, que no se fía en el valor de sus méritos.”
“Y todo lo juraba por su conciencia, aunque yo pienso que conciencia en mercader es como virgo en cantonera, que se vende sin haberle.”
“Ya veo que la intención es madre de las acciones, y que siendo aquélla mala, es imposible sean éstas buenas: luego, mal puede obrar nunca bien quien siempre tiene dispuesta su intención para hacer mal.”