“El egoísmo, que es la fuerza motriz del mundo, y el altruismo, que es su moralidad, estos dos instintos contradictorios, uno de los cuales es tan claro y el otro tan misterioso, no pueden servirnos a menos que en la incomprensible alianza de su irreconciliable antagonismo.”
“Cada brizna de hierba tiene su lugar en la tierra de dónde saca su vida, su fuerza; y así el hombre está arraigado a la tierra de la que extrae su fe junto con su vida.”