“Es la ternura que nos rompe el corazón. La hermosura que nos deja varados en la orilla, viendo cómo se alejan los barcos. Es la dulzura que nos hace querer extender la mano y tocar la piel suave de otra persona. Y es la gracia que viene a nosotros, aunque seamos indignos.”
“Soy una especie de adicto al rebote. Entonces. Cuando una relación se vuelve amarga, miro la dulzura de la vida en otros lugares. Entonces, salgo un poco. La mejor catarsis es escribir chistes y contárselo a 4.000 personas.”