“En infinidad de ocasiones le he preguntado a un paciente: "¿Te das cuenta de que ya lo tienes todo para estar genial?". A veces se trataba de una chica a la que había abandonado su novio; otras, alguien enfermo de cáncer, y también personas con ansiedad o dolor crónico. Y la cura empezaba cuando se daban cuenta de que las adversidades no son un impedimento para ser feliz.”
“Siempre muestran el cáncer de vómito y dolor físico y nunca a los supervivientes. Puedo contar con ambas manos la gente que ha sobrevivido al cáncer. No todo el mundo muere de cáncer, también se sobrevive, y no solo en Houston.”