“El fuego puede calentar o consumir, el agua puede apagar o ahogar, el viento puede acariciar o cortar. Y lo mismo ocurre con las relaciones humanas: podemos crear y destruir, nutrir y aterrorizar, traumatizar y curarnos unos a otros.”
“Cada caricia dejaba mis terminaciones nerviosas sintiéndose tan hormigueantes como si acabaran de ser besadas por una estrella fugaz, aterrizando en mi piel y dejándola tan brillante como una galaxia recién formada.”